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(Jordi Llisterri-CR) "Renovar el compromiso al servicio de nuestro pueblo, que ha marcado la Iglesia de Cataluña, y que ahora está llamado a hacerse más intenso". Con este espíritu agradeció el cardenal Lluís Martínez Sistach la Medalla de Oro de la Generalitat de Catalunya que recibió este martes por la noche en el Palau de la Generalitat. El presidente Artur Mas le entregó el galardón acompañado de casi todo el Gobierno, los obispos catalanes encabezados por el arzobispo Jaume Pujol, y los principales colaboradores del cardenal Sistach en la archidiócesis de Barcelona.

El filósofo Francesc Torralba inició el acto con un glosa de la trayectoria del cardenal, "una vida plenamente dedicada a la iglesia y al país". Despué de entregarle la Medalla de Oro, el presidente Mas también remarcó que el galardón reconoce "el servicio social de la Iglesia, los valores y virtudes personales del arzobispo y su servicio constante a Cataluña".

En este contexto, el arzobispo dijo recibir el galardón como "un reconocimiento al trabajo que hace la Iglesia en Cataluña". Por ello, destacó que según el Vaticano II "la Iglesia también debe ser la institución para los demás". Debe ir en la línea de las primeras intervenciones del papa Francisco que pide "superar aspectos eclesiales de autodefensa y de cierre, quiere que la Iglesia salga de sí misma, y ​​nos invita a ir a las periferias".

Sistach centró buena parte del discurso en la aportación que hace la Iglesia a la sociedad, a través de la cual "hace visible a Jesucristo en medio del mundo". "La Iglesia nos ha enseñado a todos a ser hombres y mujeres de buena voluntad, personas civilizadas, a estar al servicio los unos de los otros, para encarnar en ella la Palabra de Jesucristo. Esta es la ciudadanía propia de un cristiano arraigado en la tierra concreta que la ha visto crecer ".

Los desahuciados, los jóvenes que no tienen trabajo que son más del 50%, los parados, o las personas mayores sobre la que recae el esfuerzo del mantener la familia, fueron algunos de los colectivos citados varias veces en su intervención.
 
El cardenal explicó que los documentos Raíces Cristianas de Cataluña y Al servicio de nuestro pueblo resumen el espíritu del trabajo de la Iglesia: "Deseamos seguir siendo profundamente solidarios con el pueblo catalán, y queremos continuar estando desde nuestra identidad y desde el ámbito de nuestra misión al servicio de Cataluña, desde sus raíces cristianas ".
 
La intervención final del presidente Mas agradeció especialmente el servicio social de "todas las personas anónimas que destacan por su ejemplo y su labor". "Las circunstancias actuales de nuestro país llevan a que esta red de solidaridad que existe sea clave para trabar la cohesión social de nuestra población".
 
Beatificación de Josep Samsó , rector de Mataró asesinado en 1936.
 
También se refirió al activo papel de Sistach en la visita de Benedicto XVI a Barcelona que "sirvió para que Cataluña se acercara más al Vaticano, y esto, en los momentos y en los procesos en que estamos, es muy positivo". A nivel personal "como ciudadano y como cristiano ", también agradeció la elección del papa Francisco" que parece que nos ha aportado otro aire que era necesario "sobre todo por su "testimonio del ejemplo, de coherencia entre la palabra y la acción, aire que como mínimo es un pórtico abierto a la esperanza ".
 
Francesc Torralba hizo una completa glosa del cardenal, quien "a menudo se ha definido como jurista y como pastor, pero, tal vez, hay que decir que es más bien pastor que jurista". Enmarcó su trayectoria al ser un "testigo vivo y activo del aggiornamento de Juan XXIII" y en "la correlación entre mística y compromiso, entre contemplación y acción ".
 
Según Torralba, Sistach "integra en su propia manera de ser el espíritu de la reforma, especialmente, la litúrgica, la promoción de los laicos en la iglesia, la colegialidad y el sentido del diálogo como forma de proponer la Evangelio en el mundo ". También otro eje es "el arraigo en el país, la defensa activa de su lengua, de la cultura, las costumbres, la historia y el territorio son una constante en su magisterio. Una catalanidad arraigada en lo concreto histórico, pero abierta y cosmopolita, que quiere proyectar sus mejores frutos en el mundo y, a la vez, que alberga en su seno lo mejor de las otras culturas ". Como referentes en este ámbito recordó al canónigo Carles Cardó y al cardenal Vidal i Barraquer.
 
Entre sus preocupaciones Torralba también se refirió al trabajo "para que las diócesis catalanas tengan aquellas estructuras y organismos propios que permitan la realización de una pastoral adaptada a la singularidad y al modo de ser de la sociedad catalana", junto con " su espiritualidad, enraizada en el Evangelio, se traduce en una sensibilidad social a favor de los grupos más vulnerables ".
 
Aquí puede leer la intervención de Francesc Torralba.
 
Aquí podéis ver el acto completo.
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