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(Jordi Llisterri-CR) Si hay un lugar en Europa que ha sufrido el descrédito de la Iglesia y la contestación eclesial no es Cataluña, sino Austria. De ahí ha venido este lunes el cardenal arzobispo de Viena, Christoph Schönborn, para participar en el encuentro de sacerdotes de Cataluña que ha convocado en Poblet la Conferencia Episcopal Tarraconense. Y no ha pasado por el alto los temas que han cuestionado el sacerdocio en los últimos años. Más de 500 sacerdotes diocesanos y religiosos -aproximadamente un tercio de los clérigos catalanes- han participado en un encuentro con más asistencia que la anterior jornada interdiocesana.

Schönborn ha protagonizado el encuentro con una conferencia sobre el perfil de los sacerdotes y ha presidido la misa concelebrada con el arzobispo de Tarragona Jaume Pujol y el cardenal arzobispo de Barcelona, ​​Lluís Martínez Sistach.

El arzobispo de Viena ha relatado el cuestionamiento que vivió la figura sacerdotal en los años 60, "un debate que continúa con cuestionamiento del celibato". Ha recordado que "en Austria tenemos nuevamente esta desobediencia" que en los últimos años han reivindicado, como en otros países centroeuropeos, grupos promotores de reformas eclesiales.

Schönborn ha reconocido que estos movimiento incluían "rectores muy serios". "Por eso Benedicto XVI habló de este movimiento con mucho afecto y bondad, pero indicando también que no es la solución", refiriéndose al celibato y a la ordenación de las mujeres. Pero para el arzobispo de Viena, "hoy el misterio sacerdotal está menos cuestionado que en los años 60" y el problema del que "hoy hay que advertir es el clericalismo. Es la otra tentación: del progresismo al clericalismo ". En este contexto ha desarrollado su descripción de "la vía real del Vaticano II, un ofrecimiento específico del sacerdocio del siglo XXI"

"Los sacerdotes somos inútiles si no somos servidores", ha resumido como modelo de ministerio al servicio de la comunidad e instrumentos de santificación. "No quiere decir que estemos excluidos de la debilidad humana. En mi país, el escándalo de los abusos fue una drama enorme" explicó recordado que su antecesor en Viena, el cardenal Groer, dimitió acusado de pedofilia. Una pérdida de credibilidad que se superó con la sinceridad: "Hemos optado por la verdad. Nos ha ayudado mucho a superar esta profunda crisis. Necesitamos aceptar y admitir esta humillación, que nos debe conducir a una nueva evangelización".

La sinceridad del retrato del cardenal Schönborn ha estado acompañada de numerosas referencias distendidas al frío primaveral que hacía en la Iglesia del monasterio cisterciense o a la edad de los curas, "mayores pero válidos". Y ha cerrado su intervención con la insistencia en la misericordia como eje del nuevo discurso del Papa Francisco: "Sin la misericordia no hay camino de evangelización. Sed misericordiosos como nuestro padre. Toda la vida es aprender este 'como'".

"El compromiso por el trabajo conjunto"

Los dos arzobispos metropolitanos de Cataluña han abierto el sexto encuentro conjunto sacerdotal que se convoca desde 1992. Jaume Pujol ha recordado que coincidía com el noveno aniversario de la muerte del arzobispo Torrella, que en el primer encuentro de Poblet hizo el anuncio de la celebración del Concilio Provincial Tarraconense. Para Pujol, este concilio "ha dado muchos frutos y dará muchos más".

También ha querido destacar que con la convocatoria "manifestamos una vez más el compromiso por el trabajo conjunto" de las diócesis con sede en Cataluña. Y, coincidiendo con la semana en que se celebran Sant Jordi y la Virgen de Montserrat, "pensando en nuestro país y las importantes dificultades que vive, es necesario que los sacerdotes seamos hombres de paz y de esperanza. Ante tantas nubes grises debemos hacer ver la esperanza, fundamentada en Dios ".

El cardenal Martínez Sistach ha presentado el cardenal Schönborn, recordando su trayectoria como dominico y como secretario de la comisión redactora del Catecismo de la Iglesia Católica. Con él compartió el reciente cónclave que eligió al papa Francisco: "Una fumata blanca muy buena. Respiramos un aire nuevo ".

En el encuentro también se ha hecho visible la presencia de varias hermanas y hermanos de la Comunidad del Cordero -con vistosos hábitos de color azules- de la que Schönborn es el responsable y que ahora se están implantando en Barcelona. La jornada ha finalizado con una comida en la hospedería del monasterio. Además de todos los obispos catalanes y del abad de Poblet, anfitrión del encuentro, también han asistido el abad de Montserrat y el presidente de la Unión de Religiosos de Cataluña.