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"Vivir la Semana Santa, según Jesús, no sólo con un corazón emocionado, es aprender a salir de nosotros mismos, para salir al encuentro de los demás, para ir a la periferia de la existencia; ser los primeros en movernos hacia nuestro hermanos y hermanas, especialmente los que están lejos, los que han sido olvidados, los que están más necesitados de comprensión, consuelo y ayuda”.

Este es uno de los mensajes que el Papa Francisco daba durante la Semana Santa. Ir hacia los demás, hacia la periferia. Un papa jesuita y un papa que también viene de lejos. Por eso, este año, para desearos Feliz Pascua, hemos pedido un texto a un jesuita catalán que ha querido hacer este camino. Uno de los curas que llevan el "olor de las ovejas".

Pau Vidal estuvo hace unos años en Liberia y tras una etapa de ampliación de estudios en Barcelona y Berkeley y de ser ordenado sacerdote, este curso ha iniciado una nueva etapa en Kenia con el JRS (Jesuit Refugee Service) en el campo de refugiados de Kakuma. Desde  allí, Pau Vidal nos escribe para felicitar la Pascua a todos los lectores de CatalunyaReligió.cat.

Celebramos el triunfo de la Vida

(Pau Vidal) En el campo de refugiados de Kakuma -al noroeste de Kenia- donde llevo medio año, la violencia, dolor, sufrimiento y muerte son ciertamente el pan de cada día. Aquí malviven 110.000 personas de más de doce nacionalidades, en una región semi-desértica muy inhóspita. Muchos huyen de la guerra y de los conflictos armados.

A veces aquí cuesta reconocer la presencia del Señor. A veces uno termina agotado ante tantos testimonios de dolor acumulado. Muchas noches sale un lamento desde el fondo del corazón: "¿Hasta cuándo Señor tu gente tendrá que vivir postrada y lejos de sus tierras? ¿Dónde estás Señor?"

Y a pesar de todo, la vida se abre paso. Los refugiados se empeñan en vivir este exilio no sólo como un tiempo de dolor y muerte sino también como un tiempo de alegría y sentido. El recuerdo de la vida de Jesús de Nazaret llena de alegría muchos corazones.

Los pobres de solemnidad son los que mantienen la esperanza contra toda esperanza, los que viven como los lirios del campo, quienes encarnan las bienaventuranzas. Los pobres y exiliados son paradójicamente los portadores de la buena nueva del resucitado, del Dios que quiere que vivamos, y vivamos plenamente.

¡Feliz Pascua!

 

 
 
 
Pau Vidal es jesuita. Su presencia en Kakuma se puede seguir en http://enpau.blogspot.com.es