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(CR) Benedicto XVI se ha despedido definitivamente. Después de que este jueves por la mañana prometiera ante todos los cardenales "reverencia y obediencia incondicional" al nuevo papa que salga elegido, poco antes de las seis de la tarde ha pronunciado sus últimas palabras en público. Desde el balcón de la residencia de Castel Gandolfo se ha definido como "simplemente un peregrino que inicia la última etapa de su peregrinación en esta tierra".

La imagen del final del pontificado ha sido el helicóptero saliendo de los jardines del Vaticano y sobrevolando como despedida el centro de la capital romana, la diócesis de sucesor de Pedro.

Éstas son las palabras de la última intervención de Benedicto XVI: "Queridos amigos, estoy feliz de estar con vosotros, rodeado por la belleza de la Creación y por vuestra simpatía, que me complace. Gracias por vuestra amistad y afecto. Vosotros sabéis, que el día de hoy es diferente al de otras veces. Ya no soy Sumo Pontífice de la Iglesia Católica (hasta las ocho todavía lo seré, después ya no). Soy simplemente un peregrino que inicia la última etapa de su peregrinación en esta tierra. Pero quisiera una vez más, con mi corazón, amor y oración, con mi reflexión, con todas mis fuerzas interiores trabajar por el bien común y el bien de la iglesia y de la humanidad. Me siento muy apoyado por vuestra simpatía. ¡Vamos juntos hacia adelante con el Señor para el bien de la Iglesia y del mundo! Os imparto de todo corazón mi bendición. Gracias y buenas noches ".