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(David Casals / CR) Terrassa se ​​ha dotado de un consejo interreligioso integrado por cuatro confesiones presentes en la ciudad -católicos, evangélicos de tradición bautista, musulmanes y bahá'ís- que acaban de realizar su primera convocatoria pública abierta a toda la ciudadanía, en el marco de la Semana Mundial del Armonía Interconfesional.

El consejo se constituyó en otoño de 2010 y el primer año lo dedicó fundamentalmente al "conocimiento mutuo", como explica Josep Esplugues, que además de formar parte del consejo, es arcipreste de Terrassa, rector de la parroquia de la Sagrada Familia y delegado de ecumenismo y relaciones interreligiosas del Obispado de Terrassa.

En 2011, comenzaron a hacer sus primeras declaraciones públicas, ante hechos de actualidad local e internacional: la matanza de coptos en Egipto después de la primavera árabe o bien posicionarse ante una comparsa de la rúa de Carnaval "poco respectusa" con el hecho religioso.

Luego al ver que la prensa local se había hecho eco de estos posicionamientos conjuntos, decidieron que había llegado el momento de pasar a la acción. Este otoño organizaron una exposición sobre diversidad religiosa confeccionada por la Asociación Unesco para el Diálogo Interreligioso, que visitaron 800 escolares de la ciudad.

Y este febrero, coincidiendo con la Semana de la Armonía Interconfesional, han hecho el primer gran acto público, al que han asistido unas 150 persones de la ciudad: una jornada de puertas abiertas en cuatro lugares de culto de tradiciones diferentes. "El grupo era recibido por una persona de la tradición, que contaba la historia del lugar de culto y luego se hacía una oración o un canto".

Diversidad religiosa

Además de las cuatro tradiciones que integran el Consejo, en Terrassa también hay lugares de culto de otras comunidades, como los adventistas, pentecostales y los Testigos de Jehová, que por ahora, no forman parte de este organismo.

Si hubiera que situar temporalmente el momento en que se inicia en Terrassa la cooperación entre tradiciones religiosas, Esplugues lo sitúa en los años 60. Fue en 1968 cuando en uno de los barrios de la ciudad, en Ca N'Anglada, "el cura de la parroquia católica y el pastor de la iglesia evangélica bautista enviaron una felicitación conjunta a sus feligreses".

"Hay presencia de los evangélicos en la ciudad desde los años 20", después de que una familia de Rubí se instalara en la ciudad y más adelante promoviera una pequeña editorial, que hoy se ha convertido en el sello editorial evangélico en castellano con más difusión: Clie.

Por otro lado, si años atrás la gran mayoría de los protestantes eran de tradición bautista, hoy las iglesias evangélicas históricas conviven con las comunidades pentecostales, que viven un auge causado entre otros factores por la inmigración de América Latina.

Los bahá'ís hacen actividades en Terrassa desde los años 50 y los musulmanes han comenzado a llegar a partir de los años 80. A diferencia de otras ciudades, en Terrassa la comunidad islámica tiene un único lugar de culto, un gran oratorio, lo que contrasta con otras ciudades catalanas, donde las comunidades se emplazan en locales pequeños, sobre todo bajos.

Esplugues destaca que el Consejo se constituyó por iniciativa de las tradiciones religiosas. "No somos una iniciativa del Ayuntamiento, pero cooperamos, nos reconoce como interlocutor", y añade que desde el Obispado, se ha procurado que haya una "implicación de todas las parroquias de la ciudad" en el consejo.

La Semana Mundial del Armonia Interconfesional la estableció Naciones Unidas desde el año 2011 y se hace a principios de febrero, con el objetivo de fomentarla la comprensión mutua, la armonía y la cooperación entre las religiones.