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(CR) Este sábado el obispo Pedro Casaldáliga cumple 85 años. Con motivo de su aniversario CatalunyaReligió.cat ha preguntado a varias personalidades cercanas al obispo qué significa para ellos Casaldàliga. Estas han sido las respuestas del obispo Godayol, el provincial de los Claretianos Màxim Muñoz, la monja benedictina Teresa Forcades, el economista Arcadi Oliveres y la escritora Laia de Ahumada. Esta recopilación es nuestra manera de felicitar a Pedro Casaldáliga.

Joan Godayol, obispo emérito de Ayaviri (Perú)

Para mí, Pedro es un referente de catalán-misionero, entregado a servir a los pobres desde el ejemplo personal, en sinceridad, bondad, firmeza y constancia. Viviendo una espiritualidad alegre, humilde y poética, siendo un incansable trabajador como Jesús de Nazaret.

Un Profeta de nuestro tiempo, anunciando el verdadero Evangelio de los pobres y denunciando las taras y malos caminos de la Administración Eclesial y de la Sociedad, desde la praxis de la Teología del Liberación. Un hombre pobre entre los pobres, inculturado y emigrado desde Brasil como ciudadano del mundo. Ser Cristo con el acompañamiento de La Moreneta.

Màxim Muñoz, provincial de los claretianos y presidente de la URC

Para mí Pere Casaldàliga es, en primer lugar, un hermano dentro de la familia claretiana que nos une muy profundamente en el espíritu de Claret y en mucha historia común. Tuve el privilegio de celebrar con él, en Roma, sus bodas de oro de profesión religiosa. Un regalo de Dios.

En segundo lugar, pera mí es un testigo y un modelo que me anima y al mismo tiempo me interpela mucho. Me anima porque me refuerza en la fe en Jesucristo y su evangelio de fraternidad, de justicia y de amor entregado, una fe que puede generar tanto coraje y tanta esperanza en situaciones en que la corrupción, la injusticia, el sufrimiento de los más débiles te llevaría a desistir de la lucha y de la esperanza. Me interpela porque me obliga a plantearme mi coherencia y mis prioridades.

Por otro lado, me admira su libertad de espíritu, la punta de humor que siempre pone en las cosas, y su profunda espiritualidad, que, además de vivirla, sabe comunicar con el don poético que Dios le ha regalado. Ciertamente, como hermanos que somos, también nos conocemos las carencias y las manías, pero en todo caso eso me ayuda a recibir este testimonio con más realismo.

Teresa Forcades, monja benedictina

Lo que más admiro de ti, obispo Pedro, son tu perseverancia y tu ternura. Una cosa es la lucha de un día y otra muy distinta es la fidelidad de toda una vida. Tú mantienes esta fidelidad y esa perseverancia sin endurecerte, quedando abierto a la belleza y a la dimensión gratuita e incluso juguetona de la existencia, disfrutando de la vida bella y terrible a la vez, incontrolable en su vitalidad y encantadora. Sin perder el sentido del humor y ganándose con los años, ganando en humor, en sensibilidad y en respeto. En ti Jesús se hace carne y se da de nuevo al mundo. ¡Por muchos años!

Arcadi Oliveres, economista y presidente de Justicia y Paz

Un obispo, un pastor en el más pleno sentido cristiano. Un testigo estimulante de las bienaventuranzas y también una persona totalmente coherente con sus creencias. Disfruta de un clarividente sentido de compromiso social, últimamente demostrado con su salida temporal de Sao Félix de Araguaya donde fue amenazado por los terratenientes.

Ejemplos como el de Pedro Casaldáliga nos reconfortan en la fe y también en la convicción de la dignidad humana. Además nos acaricia con la sencilla y al mismo tiempo brillante sensibilidad poética, con un análisis sociológico muy sólido, y con la teología de la Liberación. Su innegable catalanidad y su absoluta inmersión en la cultura amazónica nos demuestra la capacidad de universalidad que tenemos las personas.

Laia de Ahumada, escritora

Pedro es una persona en la que me siento reflejada y veo lo que yo también soy capaz de hacer. Es un referente del que tomo prestadas palabras, hechos y acciones, dándole voz en mí y en los que me rodean. Así, a la hora de buscar el lema de la asociación Centre Obert Heura, no dudamos en recurrir a sus palabras: "Renuncia, anuncia, denuncia", que nos han inspirado desde el año 1996 hasta el día de hoy.

Pedro me muestra mis posibilidades y me tira por tierra las excusas, y para no olvidarlo llevo hace tiempo en el dedo un anillo de madera, traído desde Brasil por el grupo Araguaia, que me recuerda mi co-responsabilidad con el mundo , juntando mi oración con su Oración a Nuestra Señora del tercer mundo: "para que sepamos vencer el egoismo, la rutina y el miedo".