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(CR) El presidente de la Unión de Religiosos de Cataluña (URC), el claretiano Màxim Muñoz, también se suma al reconocimiento de la decisión de Benedicto XVI. Explica a CatalunyaReligió.cat que "es un gesto que le honra", "bien discernido y orado, pensando en el bien de la Iglesia". Añade que se puede ir más allá de la decisión puntual de Benedicto XVI: "puede crear un precedente positivo y de una cierta 'normalización' del papado. Con libertad, sencillez y humildad muestra los límites de las fuerzas humanas ante responsabilidades tan grandes", también ante las tensiones que ha vivido durante su pontificado.

En la valoración del legado del Benedicto XVI, el president de la URC remarca un "magisterio claro y profundo en los temas esenciales del cristianismo: el Dios amor, Jesucristo, la fe testimoniada y transmitida". Con "encíclicas, cartas y catequesis que hacían pensar y alimentaban el espíritu, conectaban la fe con los grandes interrogantes del ser humano". Por ello, también lamenta que Benedicto XVI no podrá publicar su exhortación sobre la Nueva Evangelización que debía recoger el trabajo del reciente Sínodo de obispos.

Muñoz reconoce que en aspectos más eclesiales y litúrgicos "más bien ha dado pasos atrás respecto al Vaticano II", pero remarca "los esfuerzos sinceros de renovar la Iglesia y quererla más evangélica, menos aferrada al poder, más transparente" pese a que "parece que han podido más las presiones y las luchas por el poder".

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