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(CR) Intensificar la colaboración entre las congregaciones religiosas con proyectos conjuntos y la participación activa en la vida diocesana: estos son algunos de los objetivos prioritarios de los próximos cuatro años que se aprobaron la semana pasada en  la 65 asamblea de la Unión de Religiosos de Cataluña (URC).

El nuevo equipo directivo elegido en la última asamblea presentó el programa de actuación para 2011-2015 que prevé impulsar nuevos proyectos organizados conjuntamente por distintas órdenes religiosas y potenciar los existentes como la Escuela Cintra o la Fundación Benallar. En la misma línea, se quiere extender el trabajo de colaboración entre congregaciones en todo el territorio y promover reuniones de interés común y encuentros de religiosos por zonas. Son algunas de las prioridades que recoge el último número de la revista Horeb donde se puede consultar una amplia crónica de la asamblea.

El presidente de la URC, Màxim Muñoz, enmarcó este trabajo de más colaboración entre los institutos de vida religiosa "en un momento complicado". Pero puso como referencia la aportación que hicieron también "en tiempos difíciles" los fundadores y las fundadoras como los que recientemente han sido beatificados en Cataluña. Asimismo, remarcó como en Cataluña "la vida religiosa aporta proyección interdiocesana y universal" y su participación constante en los planes pastorales y en la vida de las diócesis. Para Muñoz,  uno de los problemas que tiene la Iglesia es cuando "se actúa en compartimentos estancos".

Una de las preocupaciones que también se desprende de las prioridades de la URC es mantener el arraigo y la representatividad de la vida religiosa en Cataluña en los procesos de reestructuración de las congregaciones que están reduciendo o fusionado sus provincias.

Más proyección social

La setenta congregaciones religiosas presentes en Cataluña, que agrupan unos seis mil religiosos y religiosas, también tienen como preocupación aumentar su proyección social y su testimonio. Una prioridad dentro y fuera de la Iglesia es la de fortalecer las redes de comunicación y la presencia en los medios. Respondiendo a esta voluntad, el 15 de diciembre se ha organizado un acto académico en la Facultad de Teología de Cataluña sobre los 15 años de la exhortación apostólica Vita consecrata, fruto del Sínodo sobre la vida religiosa.

La asamblea de la URC también decidió crear un grupo de estudio sobre la protección a la infancia que sea "proactivo y preventivo" sobre todas las situaciones que pueden afectar negativamente a los menores.

Por otra parte, en la asamblea se trató de la amplia participación de los religiosos en el grupo de Entitats Socials d'Església que se constituyó formalmente este mes de noviembre. También se quiere potenciar Redes Solidarias, formada por las ONG y fundaciones sociales vinculadas a religiosos como la Fundación Internacional de Solidaridad (FISC) de la Compañía de María, la Fundación Promoción y Desarrollo (PROIDE) de La Salle, la Fundación Enrique de Ossó de Compañía Santa Teresa de Jesús, la Fundación Taller de Solidaridad de las Siervas de San José, Karit - Solidarios por la Paz de los Carmelitas, Solidaridad, Educación y Desarrollo (SED) de los Maristas o Siempre Adelante de las Concepcionistas, entre muchas otras.

Balance de la JMJ

El director general de Asuntos Religiosos, Xavier Puigdollers, asistió al inicio de la Asamblea de la URC y animó el trabajo de los religiosos y las religiosas, "un modelo de vida, de persona, de austeridad, y de sencillez para una sociedad despistada".

La asamblea contó también con una ponencia del director del semanario Vida Nueva , Juan Rubio, que hizo un balance de la Jornada Mundial de la Juventud. Más allá de la crónica del encuentro, Rubio destacó que "lo importante de la JMJ es lo que viene después" y que hay que evitar caer en "la tentación de la pastoral de la trinchera". "Hablamos mucho de los jóvenes pero quizás tenemos que mirar más a cada uno de los jóvenes", es uno de los criterios que expuso para lograr "saber aterrizar con estos jóvenes después del ruido y la música".

La asamblea de la URC, celebrada en el edificio del Seminario de Barcelona, ​​comenzó con un eucaristía presidida por el obispo de Vic, Romà Casanova, obispo responsable de la vida religiosa dentro de la Conferencia Episcopal Tarraconense, que también estuvo presente en la reunión.