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(Jordi Llisterri-CR) La completa remodelación del edificio del Seminario de Tarragona ya tiene medio recorrido hecho. Esta semana se inauguró la primera parte de las obras que incluye la reforma del ala izquierda del edificio, la parte que acoge el claustro con la capilla románica de Sant Pau y diversas salas de reunión y de exposiciones.

"Una inversión que dará muchos frutos y con la que ejercemos nuestro deber y responsabilidad de iglesia primada poniéndolo al servicio de la Iglesia de Cataluña ". Así presentó el arzobispo Jaume Pujol la renovación del edificio del Seminario de Tarragona. Bautizado ahora como Centre Tarraconense El Seminari, se quiere convertir en un centro pastoral y cultural al servicio de las diócesis catalanas y de la ciudad de Tarragona.

Desde el mismo emplazamiento donde probablemente predicó San Pablo, el edificio del Seminario tiene la "vocación de ser en la Iglesia un atrio de los gentiles, lugar de diálogo con todos aquellos que buscan a Dios, lugar de comunicación del evangelio y de encuentro con Jesús".

Situado en la parte alta del recinto histórico de Tarragona, el Seminario se incluye en el conjunto que forman la Catedral, el Museo Diocesano, el Palacio Arzobispal y el Museo Bíblico.

Actualmente, el edificio del Seminario acoge diversas instituciones como el Instituto de Ciències Religioses Sant Fructuós, la biblioteca del Seminario Pontificio (con 100.000 volúmenes), el Seminario Menor diocesano, la residencia sacerdotal, y después de la reforma acogerá también las sedes de las delegaciones diocesanas del Arzobispado y de otras entidades como la Associació Bíblica de Catalunya.

Cuando finalicen las obras, se habrán renovado los 7.000 metros cuadrados que tiene el edificio, que incluye la cobertura de los dos claustros de este edificio del siglo XIX. En el claustro renovado se muestra la història del edificio con diversos paneles.

Hasta ahora se han invertido cuatro millones de euros procedentes de aportaciones privadas de los diez millones que se prevéen para todo el proyecto. Este año, en Tarragona también está previsto concluir la reforma de la catedral.

Al servicio de la Nueva Evangelización

Coincidiendo con la fiesta de la conversión de San Pablo, la primera parte de la reforma se inauguró con la presencia del secretario del Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización, José Octavio Ruiz Arenas, arzobispo colombiano y ex vicepresidente de la Comisión Pontificia para América Latina. El arzobispo Pujol le expresó "el deseo personal de que este centro esté disponible para las iniciativas del Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización".

"El mensaje no es nuevo, ni se trata de nuevas estrategias para atraer a la gente. Se trata de hacer posible que los hombres y las mujeres de hoy puedan volver a sentir el amor del Señor y la alegría del Evangelio", así definió Ruiz Arenas la nueva evangelización en la concurrida conferencia inaugural. Hizo un llamamiento a "pasar de una pastoral de conservación a una pastoral misionera" y dijo que no se puede hacer "pensando en una fórmula única para todas las Iglesias" o "anulando la Evangelización ya hecha, ni mucho menos sustituirla".

Ruiz Arenas -que fue aplaudido por su saludo inicial en catalán- reconoció que "hablo con temor en una tierra que Pablo evangelizó". Entre otros aspectos, remarcó el papel de los laicos, "necesitamos personas que hablen a Dios para poder hablar de Dios", y la importancia del mundo digital: "los jóvenes se encuentran hoy en Twitter y Facebook".

El acto inaugural se hizo este miércoles coincidiendo con la fiesta de la conversión de San Pablo. Tras la conferencia, en el Claustro de San Pablo, el arzobispo de Tarragona bendijó la reforma, acompañado de varios cargos diocesanos. Jaume Pujol destacó como San Pablo, "que pasó de perseguir cristianos a ser un enamorado de Nuestro Señor", es "un modelo de lo que significa caer de nuestro ego".

En la inauguración también intervino la directora del Centre Tarraconense El Seminari, Marisa Jiménez, quien destacó que "el edificio nos interpela sobre cómo debemos conjugar hoy la tradición eclesial con los signos de los tiempos". La nueva sede del Seminario ya ha acogido algunos encuentros como el congreso sobre Santa Tecla y ya lo han utilizado algunas entidades y empresas de la ciudad para hacer reuniones.

Por su parte, el director del Instituto de Ciències Religioses Sant Fructuós, Josep Maria Gavaldà, también ofreció el nuevo centro en el Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización: "si usted considera que este lugar donde nos encontramos fue el último en la misión paulina, se podría considerar como el lugar desde el cual es necesario emprender una nueva evangelización".