Voleu rebre les notícies?

Subscriviu-vos al butlletí gratuït

(Obispado de Girona ) Este domingo se ha celebrado, en el colegio Marista de Girona, con un gran éxito de asistencia -416 personas de todas las edades han respondido a la convocatoria- la I Jornada de la Familia en la diócesis de Girona.

El acto comenzó con unas palabras de bienvenida del obispo Francesc Pardo agradeciendo la gran participación y dando las gracias también a Francesc Torralba por su presencia y disponibilidad presentándolo como "una persona que comunica muy bien lo que vive y lo que cree ".

El obispo en su breve parlamento se preguntaba: ¿Cómo vivir la fe cristiana dentro de la familia en una sociedad en proceso de cambio constante? ¿Cómo transmitir la fe a los hijos en un ambiente adverso? ¿Cómo hablar de valores? ¿Cómo vivir y plantear la vida del matrimonio? ¿Cómo servirnos de la sabiduría de los ancianos? ¿Cómo afrontar los retos de las nuevas tecnologías?

Francesc Torralba comenzó su ponencia "Fe y Familia" haciendo ver qué poca razón tenían aquellos que, en los años 60, presentaban la familia de forma apocalíptica pronosticando su "certificado de defunción". Los datos confirman que la familia existe y que es ponderada por jóvenes y adultos -hizo referencia al estudio publicado recientemente "Valores blandos en tiempos duros" donde lo más valorado por parte de los jóvenes es la familia-.

La familia es un ámbito de acogida incondicional, es un ámbito de transmisión formativa (transmite valores y conocimientos, hace suscitar y despertar la fe), es un ámbito educativo de primer orden; en resumen es un ámbito poderoso de transmisión.

La familia, continuó diciendo, es un cojín social en contextos de crisis ya que la crisis sin una familia que ayuda y comparte, que da cobijo, que ayuda a conjugar la vida familiar y profesiona l-los abuelos son un auténtico capital social-, hubiera sido peor.

Esto no descarta la vulnerabilidad de la familia, es frágil, se rompe (frágil contra la propia voluntad, porque no se quiere romper pero se rompe); ¿cómo potenciarla? ¿cómo protegerla?

Habló de la familia como aquel ámbito donde se da la lógica del don en lugar de la lógica del cálculo; la familia da a cambio de nada: esa es su grandeza.

En la familia se encuentran diferentes generaciones -se trata de un encuentro intergeneracional-; a través de los abuelos los nietos descubren su historia, auténtica transmisión de la memoria histórica- los niños aprenden cosas de sus abuelos y éstos se sienten útiles-.

La familia es también un espacio privilegiado porque enseña a compartir, a ceder, a pactar, a convivir ... Se preguntaba el doctor Torralba cómo suscitar la fe en este ámbito, sabiendo que la fe no es un conjunto de conocimientos sino un encuentro interpersonal interior e íntimo con Cristo y donde el testimonio es muy importante. Ayudan otros mecanismos como pueden ser los símbolos, el ritual, la oración, el silencio. Tenemos que saber mostrar y transmitir los beneficios de nuestro encuentro con Cristo para hacernos creíbles.

Una ponencia dio paso a la presentación de diferentes testimonios: Juan y Carmen, matrimonio con 45 años de casados, hijos y nietos; Jordi y Carme, padres de familia y Rafel y Montse, matrimonio joven, dieron testimonio de su amor y de cómo la fe, traducida en las vivencias de cada día, les ayuda a luchar contra la fragilidad y vulnerabilidad de la familia. Rafel hablaba de la familia como el puerto de salida de los hijos, se preparan las naves (valores y conocimientos de un referente como es Jesús) para que el barco haga una buena travesía sabiendo que en el caso de mala mar o de adversidades pueden volver a puerto donde encontrarán refugio.

En el turno de diálogo Torralba intentó dar respuesta a cuestiones planteadas por los participantes exponiendo ideas como que los principales educadores de los hijos son los padres; los abuelos deben dar testimonio de lo que hacen, lo que piensan y lo que opinan; que hoy en día hay muchas influencias pero no todas son malas y que las nuevas tecnologías no son malasde per se, debemos educar en su utilización; que hay que ser respetuoso con las experiencias de los demás, todos tenemos heridas que pueden marcar nuestra vida; si los adolescentes buscan la reafirmación de su identidad, no pasa nada. Se debe contar con un cierto distanciamiento en esta época de la vida; o que la vida conyugal necesita de espacios solitarios y de espacios propios para poner en común su espiritualidad porque será eso, esta unidad de mensajes, lo que ayudará a dar respuestas a los hijos desde la palabra y el testimonio.

A lo largo de la Jornada se han realizado 8 talleres para adultos y 4 destinados a guardería, infantil, primaria y adolescentes.

La I Jornada de la familia continuó con la celebración de la Eucaristía presidida por el obispo de Girona, Francesc Pardo, una comida de hermandad y la actuación del grupo musical Paràsits.