Voleu rebre les notícies?

Subscriviu-vos al butlletí gratuït

(Jordi Llisterri-CR) Como en tantos otros ámbitos sociales, uno de los primeros impulsores y divulgadores de la realidad del Sida en Cataluña fue una persona de Iglesia. Mosén Antoni Mirabet, fundador de Sida-Studi, ha muerto este lunes en Barcelona a los 82 años.

Cura y psicólogo fue ordenado sacerdote en 1954 y en los años 60 fue a las misiones a Chile. En el obispado Antofagasta fue secretario-canciller y profesor de la universidad Norte de Chile. Cuando volvió a Barcelona en 1969 se doctoró en psicología. Dedicado a la psicoterapia y al ámbito de la homosexualidad, en 1984 publicó Homosexualitat avui, el primer libro escrito y editado en catalán sobre este tema, tres años después de que se detectara el primer caso de Sida en Cataluña.

Durante los años 80 y 90 publicó varios libros sobre esta temática y, entre otros, promovió la publicación de obras didácticas y pastorales como Sida: els fets, l’esperança y Guia per a l'acompanyament pastoral de persones que viuen amb VIH-Sida del Consejo Mundial de las Iglesias de Ginebra.

En 1987 fundó la Asociación Sida-Studi, uno de los primeros centros de información y documentación sobre la enfermedad. También fue el primer presidente de Dimensió Sida, dedicada especialmente a la atención espiritual de los afectados. En 1996 inició la realización de una oración coincidiendo con el Día Mundial del Sida, iniciativa que después ha mantenido la Asociación Unesco para el Diálogo Interreligioso.

Además de su labor profesional y como divulgador, una de sus preocupaciones y dedicación principal fue el acompañamiento espiritual de personas del colectivo homosexual. Destacó por su voluntad de acogida de los homosexuales en la comunidad cristiana desde un visión ecuménica e interreligiosa.

En el momento de la aparición del Sida, Mirabet denunciaba como "algunos cristianos han reaccionado como moralistas y otros en silencio. Este silencio puede matar más rápidamente que el mismo virus". En una guía publicada en 1996 recordaba que "el Sida no es un castigo de Dios".

El funeral se celebrará este miércoles en la parroquia de la Mare de Déu de la Bonanova de Barcelona.