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(Càritas) Cáritas Diocesana de Barcelona está viviendo de forma directa el grave problema de sobreendeudamiento de muchas familias. Esta situación nos está conduciendo a otra alarmante realidad: la fractura social por el aumento de personas que viven en la exclusión, consecuencia, en muchos casos, de la pérdida de la vivienda y del trabajo.
 
Por esta razón, desde Cáritas Diocesana de Barcelona entendemos que, de modo complementario a las proposiciones de ley o a las que, hoy por hoy, tan sólo son calificables como “recomendaciones” del Ministerio de Economía, es imprescindible que se consideren una serie de aspectos esenciales que detectamos como fruto de nuestra experiencia diaria y que, si no se tienen en cuenta, dificultaran la resolución de las problemáticas generadas.
 
Así, defendemos que, a la hora de abordar el problema de la pérdida de la vivienda, el Gobierno debe considerar no sólo las deudas hipotecarias sino también aquellas que generan los impagos de alquileres. Por otro lado, proponemos que también se consideren las otras situaciones de infravivienda1, como por ejemplo el realquiler, a través de las cuales las personas pueden llegar a la exclusión social. Por último, instamos al Gobierno a que promueva una política que asegure una vivienda de alquiler asequible para todas estas familias. Esta política debería concretarse en la regulación de un mini FROB2, para las familias sobreendeudadas y en una intermediación experta entre las familias afectadas por problemas de pago de la vivienda y sus acreedores. Para más información podéis consultar el decálogo de nuestras propuestas en materia de vivienda.
 
En este sentido, entendemos que debería considerarse como un tema esencial del debate -como así lo ha hecho el Síndic de Greuges-, la buena práctica del Servei de Mediació de l’Habitatge (SMH) de CDB. A través de una mediación o intermediación experta, este servicio lleva atendidas más de trescientas familias, con resolución de cien casos, bien sea habiendo reconducido las deudas (hipotecas o alquileres), habiendo conseguido daciones en pago, o ofreciendo la posibilidad de un alquiler social a aquellas personas que hayan perdido su vivienda. El objetivo último del SMH es el de ayudar a asegurar a los y las ciudadanas el derecho a una vivienda digna.