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(Salesianos) “Hay gente que tiene vergüenza de venir a pedir ayuda porque ha estado trabajando y se ha hundido”. Con estas palabras, José Antonio Iguácel, rector de la parroquia de los Salesianos de Ciudad de Meridiana, explica en un reportaje en TV3www.324.cat/video/3985230/altres/Nomes-a-Barcelona-shan-doblat-els-casos-de-persones-que-necessiten-ajuda-per-comprar-menjar la situación de pobreza que vive el barrio.

Sólo en Barcelona se han doblado los casos de personas que necesitan ayuda para comprar comida. Los Servicios Sociales hacen frente a un aumento de peticiones de alimentos. En el barrio de Ciudad Meridiana, vecinos y asociaciones se movilizan en apoyo de los más necesitados.

La crisis que nos afecta se nota especialmente en barrios de la periferia de Barcelona, en Ciudad Meridiana, con un número elevado de inmigrantes. En este sentido, los servicios parroquiales de San Bernardo de Claraval (Salesianos de Ciudad Meridiana) están haciendo un trabajo muy importante de atención a las familias más necesitadas del barrio.

José Antonio Iguácel, rector de la parroquia, explica que la situación de precariedad de muchas familias aumenta y que van a la parroquia en busca de ayuda. Iguácel ve que hay familias que no pueden cubrir necesidades básicas como la alimentación ni pagar los alquileres ni las hipotecas que tienen, debido a su situación de paro.

Durante el 2011, desde la parroquia se han llevado a cabo los siguientes servicios: acogida de familias (entre 12 y quince semanales); préstamo de ropa para las personas más necesitadas (han utilizado este servicio 380 familias); reparto de leche para bebés (169 bebés se han beneficiado); cursos de alfabetización de diferentes niveles de castellano y de catalán y preparación a la escuela de adultos (alrededor de 150 usuarios en su mayoría mujeres); banco de alimentos (280 familias se han beneficiado); curso de economía doméstica (45 mujeres); promoción de un grupo intercultural, formado por 55 mujeres y 65 hombres (120 personas) que se ha reunido 5 veces al año para preparar acontecimientos en el barrio como: comidas del mundo, talleres en la calle y todo lo acordado en el Plan Comunitario.