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(Ignacio Simal) Quiero recordar la figura de nuestro querido pastor Enric Capó, y no encuentro palabras para plasmar todo lo que viene a mi mente sobre la pantalla de mi ordenador.
 
Recuerdo las conversaciones y consejos que recibí en su despacho de la Iglesia Protestante Barcelona-Centro. Pero sobre todo está grabado en mi corazón el ánimo que me inspiró en momentos delicados en mi trayectoria ministerial.
 
No deseo hacer un esbozo biográfico de su trayectoria ministerial. Hay otros hermanos y colegas más capacitados que un servidor. Pero lo que sí quiero decir es que percibí siempre al pastor Capó como un hombre que vivía en la libertad que su Señor, a quien sirvió hasta sus últimos momentos, le había concedido. Enric fue un hombre libre.
 
De tal manera vivía en libertad, que su talante personal puede ser descrito con unas palabras que tomo prestadas de un sermón de Karl Barth cuando decía:
 
"Los cristianos son personas que han encontrado a su Señor: más aún, es él quien los ha encontrado. No tienen necesidad alguna de otros señores, autoridades, salvadores o espíritus protectores. Esto no quiere decir que sean gente irrespetuosa, sin maestro. Pero sí quiere decir que han sido liberados definitivamente  y con gozo de toda servidumbre, magia y dictadura: de la de sus diarios, de la de los juicios de la gente, de la tendencia dominante y la opinión pública, de la de determinadas fuertes personalidades, ideologías, principios y sistemas -también de lo absoluto y determinante de las propias convicciones, posiciones y derechos. En toda su impotencia, tienen el poder de temer y amar a Dios sobre todas las cosas. Esta es su libertad (1).
 
En esto consistía la libertad de Enric Capó, y ahora la está disfrutando de forma plena en la presencia de su Señor, al que tanto amó.
 
Desde estas sencillas líneas deseo expresar públicamente la gratitud de la Església Evangèlica de Catalunya a Dios, nuestro Señor, por su vida y su compromiso con el reino de Dios. Finalizo citando las Escrituras cuando dicen: “Recordad a los dirigentes que os anunciaron el mensaje de Dios. Tomad nota de cómo culminaron su vida y seguid el ejemplo de su fe” (Heb. 13:7).
 

 
 

 
Ignacio Simal Camps
Presidente de la Mesa de la Iglesia Evangélica de Cataluña