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(Arquebisbat de Tarragona) Esta semana Cáritas Diocesana de Tarragona presentó su Memoria anual 2011, con la presencia del arzobispo de Tarragona, Jaume Pujol. Durante este año, Cáritas Diocesana ha atendido 16.672 personas en necesidades básicas.

El director de Cáritas en Tarragona, Francesc Roig, informó que la entidad está reaccionando con rapidez y que ya se está trabajando en nuevos proyectos para adaptarse a la compleja realidad social.

Los colectivos más afectados por la crisis han sido los parados y las familias jóvenes entre 20 y 40 años. Son personas, núcleos familiares de baja formación académica que hace unos años no se dirigían a Cáritas, pero que con la actual coyuntura económica ya no pueden llegar a final de mes. Son los nuevos pobres, clase media-baja, que deben elegir entre pagar una hipoteca o alimentarse.

Según el secretario general de Cáritas Diocesana de Tarragona, Josep Maria Castrillo, cada vez se atienden más personas y en algunos centros parroquiales han llegado a desbordar. Informó que las Cáritas parroquiales de la diócesis han realizado 86.369 atenciones en necesidades básicas y han ofrecido ayuda a 16.672 personas en alimentación, ropa, farmacia, desplazamientos, vivienda...

En los comedores sociales se han dado 31.960 comidas a personas desprotegidas que buscan superar su situación de desamparo y se han atendido 1.353 personas. En cuanto a los roperos Filigrana se han realizado 42.818 atenciones y se han vendido 126.655 piezas de ropa. En cuanto a la demanda de trabajo, el proyecto Orla ha podido dar respuesta a 734 personas y ha hecho formación laboral a 1.206. En cuanto al Programa de Personas Sin Techo, Cáritas, junto con la Fundación Bonanit, atendió 442 personas, con un total de 3.290 pernoctaciones.

El delegado episcopal de la Pastoral social, Santi Soro, explicó que cada vez llegan más familias sin ningún ingreso. “No podemos solucionarlas todos sus problemas pero al menos tienen un espacio donde poder hablar, donde sentirse acogidos. Nos encontramos con casos muy angustiosas: hay niños que no pueden cenar y que la única comida que hacen es el del comedor escolar, otros no pueden pagar la vivienda". Santiago Soro hizo un llamamiento para que se aborde el problema de la vivienda y se apueste por el alquiler social. 

Se puede consultar la memoria anual aquí.