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(Bernat Ferrer i Frigola - Festes.org ) San Bartolomé murió desollado en vivo y como tal, ha pasado a ser el patrón ideal de los curtidores y curtidores. Igualada ciudad de curtidores de Cataluña por excelencia, no podría tener otro patrón que en Bartolomé, a quien se le rinde culto el fin de semana más cercano al 24 de agosto [véase programa de las fiestas de este año aquí].

La fiesta mayor de la ciudad ha experimentado una notable revalorización en los últimos años en cuanto a elementos de cultura popular. Junto a elementos históricos como la Víbria, los gigantes y el dracción de los que se tiene constancia escrita desde 1437, 1489 y 1596, respectivamente-, Igualada ha dotado últimamente de una nueva pareja de gigantes que representan los gremios capitales de la ciudad, en Tonet el Blanquer y Conxita la tejedora.

En 2002 se recuperó la figura del Salero, un maestro de ceremonias de finales del siglo XIX que presidía y preside todos los actos festius. Ese mismo año también se dio un nuevo impulso a las tiradas de bolos catalanes, a partir del hallazgo de un documento de 1402 en el que se detalla exhaustivamente como los igualadinos de hace 600 años ya practicaban este juego.

Igualada también se ha fijado en el calzado tradicional catalán, la alpargata. En 2003 se revalorizó el modelo de alpargata igualadina, molt similar al de Valls-el calzado por los Mossos d'Esquadra de gala. La alpargata igualadina, en desuso hasta entonces, ahora empieza a ser calzada por algunos de los portadores de imaginería festiva de la ciudad.

Protocolo festivo

El jueves más cercano a San Bartolomé tiene lugar la llamada Pasacalle del Sant o-en que, curiosamente, la figurael santo no sale en procesión-, mediante la cual los grupos de cultura popular de la ciudad anuncian a todos la llegada de la fiesta mayor.

Al día siguiente, viernes, la plaza del ayuntamiento acoge el multitudinario pregón, siempre pronunciado por algún personaje ilustre de la ciudad. A continuación, los dos grupos de diablos locales inician el correfoc, que sirve para llevar a la gente hacia el Rec, el eSpai donde las entidades locales tienen sus barracas.

Sábado por la mañana, los no-iniciados pueden descubrir los mil y un atractivos de los bolos catalanes, con las tiradas de bolos populares, mientras que, por la tarde, es el momento en que todos los grupos de cultura popular de la ciudad, los barrios y de las entidades salen a pasear.

En la fiesta igualadina tampoco puede faltar, domingose la mañana, la exhibición de los Moixiganguers, herederos de los dos grupos de Moixigangues que ya existían en la ciudad en 1828, año en que el rey Fernando VII hizo estancia en la ciudad.

Aparte de los actos más tradicionales, en la fiesta mayor igualadina sobresale también la Verbena de las Cinco Plazas, el acto más participado de toda la fiesta, en la que todo el centro histórico de laen ciudad es ocupado por multitud de espectáculos (striptease, folk, rock, infantil, variedades ...) y en el que Igualada ejerce realmente de capital del Anoia, atrayendo multitud de gente de las villas vecinas dispuesta a pasar una noche de jolgorio.

El piromusical del lunes por la noche es el encargado de cerrar toda una semana de fiestas con que los igualadinos ponen punto y final a sus vacaciones de agosto y se preparan para, al día siguiente, volver al trabajo.

Foto: Igualada.cat