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(David Casals / CR) "Ser judío en Cataluña debería ser tan normal como pedir un café". Esta es la tesis del joven periodista barcelonés Tomás Morgenstern, que lo ha expuesto en su intervención en el I Seminario Internacional sobre Antisemitismo en Cataluña, que se ha celebrado entre el 7 y el 8 de noviembre en Barcelona.

Precisamente, la celebración de estas jornadas se celebra poco antes de la conmemoración en Barcelona, que tendrá lugar en la Plaza de Sant Jaume este sábado 10 de noviembre, de la 'Noche de los Cristales Rotos', gran acto nazi en contra de la comunidad judía en 1938.

 
"Ser judío en Barcelona no es una tarea fácil, debería ser tan normal como pedir un café. Junto con Portugal, España tiene una de las comunidades judías más pequeñas de Europa ", explicó Morgenstern, nacido en Argentina de familia centroeuropea pero que vive en Barcelona desde pequeño.
 
"En este país, ser judío es algo extraño", un hecho que atribuye a dos motivos: el primero de los cuales es el "desconocimiento" absoluto que hay esta tradición, algo que atribuye en parte a que ni en las escuelas ni en los institutos ni en las universidades se aborda el Holocausto ni tampoco la importante presencia que tenía la comunidad judía en Cataluña en la Edad Media. A esto se suma la "confusión" generalizada que identifica a toda la comunidad judía con el Estado de Israel.
 
"Prejuicios"
 
Desde la Federación de Comunidades judias de España, órgano que engloba a la mayoría de comunidades judías y las representa ante el Estado español, su presidente, Isaac Querub, ha recordado que según estudios de opinión, siguen unos altos niveles de antisemitismo, aunque los judíos son el 0,2% de la población española.
 
"En España hay un antisemitismo con muy pocos judíos y aparentemente sin antisemitas. Según la gran mayoría de políticos, dirigentes sociales y comunicadores, no hay antisemitas en España ", pero los sondeos ponen de manifiesto que continúan los prejuicios hacia esta tradición, explicó Querub.
 
"Negamos que España y Cataluña sean antisemitas. No somos un país antisemita, pero hay prejuicios "en contra de los judíos que continúan, añadió. Por este motivo, "estamos trabajando duramente, con mucha constancia", para que la reforma del Código Penal incluya como delito la negación del Holocausto y los mensajes de judeofobia, también en la red, precisamente, donde han proliferado con mucha fuerza durante los últimos años.
 
En este sentido, Isaac Querub destaca el buen trabajo que está haciendo en la justicia barcelonesa, porque la provincia cuenta con un fiscal especializado en delitos contra odio y discriminación, que anualmente realiza un informe con todo el trabajo que hace.
 
Foto: Europa Press