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(Salesianos) Una multitud de niños y jóvenes, y sus monitores, se han reunido este sábado en la Parroquia de San Juan Bosco de Navas, en la meridina, para celebrar la fiesta de la Movida Juvenil Salesiana. Esta fiesta se enmarca en la despedida, que se ha hecho este fin de semana, de la reliquia de Don Bosqueo después de haber pasado más de diez días en Barcelona. Por la mañana, se hicieron varias actividades lúdicas, ya las 13 h se celebró una eucaristía muy especial, con la iglesia llena de niños, jóvenes y monitores. La entrega de todos fue absoluta. Por la tarde, las celebraciones continuaron con diversasactuaciones musicales y con un ambiente de alegría propio de las fiestas salesianas, pero sobre todo, en esta ocasión tan especial de reencontrarse con Don Bosco. A las 18h se hizo la misa solemne, presidida por Provincial de los Salesianos de Barcelona, ​​Ángel Asurmendi, acompañado por Miguel Ángel Calavia, rector de la Parroquia de San Juan Bosco, yJosé Miguel Núñez, Consejero General para la Europa del Oeste de la Congregación Salesiana. La celebración fue muy emotiva y alegre. La iglesia estaba llena a rebosar. Asurmendi hizo un paralelismo entre el momento histórico que vivió Don Bosco en su época yla actual, con una parte muy importante de la población en paro, pero especialmente los jóvenes. El Inspector recordó que "Don Bosco no lo tuvo nada fácil", pero que siguió luchando y creyendo siempre con los jóvenes, y especialmente con los excluidos de la sociedad y más desfavorecidos. Y animó a todos a seguir haciéndolo. Para terminar la fiesta se hizo una batucada y un espectáculo de fuego por parte de un grupo de demonios, que dieron paso a diversas actuaciones musicales interpretadas por los chicos y chicas de los diferentes grupos que forman parte de la Movida Juvenil Salesiana.

La celebración, sin embargo, continuó el domingo, cuando la reliquia de Don Bosco se llevó al templeno del Sagrado Corazón del Tibidabo.

Allí, el Cardenal y arzobispo de Barcelona, ​​Lluís Martínez Sistach presidió la eucaristía y destacó la labor que lleva a cabo la familia salesiana al servicio de los niños y jóvenes en los barrios obreros, brindándoles siempre acogida y abriéndoles las puertas a la educación.

Una vez finalizada la missa, la reliquia fue desplazada a la casa salesiana de Martí-Codolar, donde más de doscientos jóvenes realizaban una formación sobre la figura de Don Bosco a partir de las reflexiones de la Carta de Roma de mayo de 1884. El acto de despedida de Don Bosco se hizo ante la entrada principal de la casa de Martí-Codolar, con unos momentose oración y reflexión. El silencio sólo se vio roto al final por un gran número de jóvenes gritaban Viva Don Bosco! Encontrará una muestra de fotografías en el álbum de Picassa .