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(La Salle) De Belén a Viena y hasta Nimes de la mano de los Scouts et Guides de France, en Cataluña la Luz de la Paz ha parado este año en Girona, con la Catedral de la ciudad como telón de fondo. El acto central, realizado el pasado 16 de diciembre, concentró unas 400 personas de todo el territorio para recoger la luz y repartirla en su entorno. Este es el objetivo de esta iniciativa que cada año llevan a cabo los scouts de Austria, los cuales encienden una llama en la cueva del Nacimiento de Jesús de Belén, una luz que se reparte en todo el mundo con un mensaje para la paz. "Pon color" ha sido el eje transversal de la celebración de este curso, en la que intervino Francisco Pardo, obispo de Gerona,y Trini Molist y Lluís Marco, comisarios generales de Minyons Scouts y Guías de Cataluña.
 
"Pon color! Porque no nos gusta vivir en un mundo donde las cosas deban ser o blancas o negras, y tampoco nos queremos conformar con una extensa gama de grises. Los colores nos aportan vida y alegría, nos enseñan que las cosas pueden ser de muchas maneras diferentes, todas igualmente bonitas". Esta ha sido la carta de presentación de la llegada de la Luz de la Paz de Belén de este año, unos valores que se han podido trabajar con los materiales previos y que marcaron la celebración de acogida en Girona. El acto central utilizó los colores del arco iris como eje transversal, los cuales iban apareciendo con la ayuda de los más pequeños. Cada color se asociaba a un valor y éste era presentado por un testimonio o experiencia de vida.
 
Con la ayuda de los más pequeños, telas de los diversos colores fueron cubriendo el espacio entre el público y la tarima desde donde se dinamizaba la celebración. El mismo espacio se llenó previamente con la construcción de un pilar formado por castellers de todas las edades y vestidos con camisas de diferentes colores. La música en directo acompañó en varios momentos el desarrollo de la celebración. También lo hizo el recuerdo latente por los fuegos del Empordà y por todo el trabajo realizado y por hacer que se lleva a cabo para recuperar la zona.
 
La luz llegó y se situó encima de la tarima, y se fue repartiendo durante la celebración entre los asistentes, que compartieron la llama con lamparillas y farolillos que seguro servirán para mantenerla encendida y continuarla repartiendo. Precisamente, Francisco Pardo, en las palabras que dirigió al inicio, destacó la llama como símbolo de cohesión, haciendo referencia a los Juegos Olímpicos y a la Llama del Canigó: "Esta de hoy es la llama de la paz, una luz venida de Belén que nos invita a compartirla como símbolo de paz". Trini Molist y Lluís Marco, comisarios generales de Minyons Scouts y Guías de Cataluña, hicieron el discurso final agradeciendo a todas las personas que han hecho posible que un año más se siga llevando adelante este proyecto de alcance internacional. Con la venta de velas se recogió dinero que se destinará a La Maratón de TV3. Finalmente, se invitó a todos a un vaso de caldo caliente.
 
Esta es una iniciativa nacida de los scouts y guías de Austria, quienes envían un niño a la cueva del Nacimiento de Jesús en Belén unos días antes de Navidad y encienden una llama que reparten desde Viena a todo el mundo. En nuestro país, es la asociación Minyons Scouts y Guías de Cataluña (MEG), los que, conjuntamente con otras entidades como Jóvenes La Salle ( La Salle Cataluña ), Fajmacor y CMS (Maristas ), la Fundación Pere Tarrés, la Fundación Escuela Cristiana de Cataluña y el Secretariado Interdiocesano de Juventud, organizan este trabajo previo y la llegada de la Luz de la Paz de Belén en nuestro país. Posteriormente, esta Luz se distribuirá a los agrupamientos, en las parroquias, en las escuelas, a varias asociaciones, los hospitales, en las residencias de ancianos, en las cárceles ... de cada pueblo y cada ciudad.