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Catalunya Religió Dom, 09/09/2012 - 07:14

(Redacción /CR) Burkina Faso es un país pobre incluso para los estándares de África. Sin litoral, este país ha sufrido sequías recurrentes y, hasta la década de 1980, golpes de estado militares.
 
Carles Sanmartín, actual delegado de medios del Obispado de Lleida, vivió como misionero entre el año 2002 y 2007. Durante estos cinco años ha visto grandes contrastes económicos y sociales. "Este julio he vuelto de visita y todo sigue igual, siguen existiendo grandes diferencias y la miseria se puede palpar constantemente", explica Carles Sanmartín. Además dice que "allí es muy difícil explicar la crisis que estamos viviendo, ellos se ríen porque en Burkina la crisis no es una situación concreta, es un estado constante".
 
Burkina Faso tiene importantes reservas de oro, pero el algodón es el pilar económico para muchos burkineses. "El 85 por ciento de la población es agrícola y la riqueza de todo un año se la juegan en los tres meses de lluvia. Este año ha llovido poco y el hambre ya se empieza a notar".

La religión mayoritaria en Burkina Faso es el animismo -la religión tradicional que existía antes de que llegara el Islam y el Cristianismo-, a continuación viene el Islam, con un 35 por ciento de seguidores y el resto son católicos y protestantes.
 
"Los misioneros en Burkina Faso son una buena noticia, son muy apreciados. Tengo añoranza de volver, yo me hubiera quedado", dice Carlos Sanmartín.
 

Ouagadougou, capital de contrastes hirientes ... from Carles Sanmartín Sisó donde Vimeo .

Misa del domingo en Ouagadougou. from Carlos Sanmartín Sisó donde Vimeo.

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