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(CR/Vatican News) Del 31 de octubre al 12 de noviembre tendrá lugar en Glasgow la Conferencia de Naciones Unidas donde se tratará la problemática del cambio climático (COP26). En este contexto, el Cardenal Jean-Claude Hollerich, presidente de la Comisión de Episcopados de la Comunidad Europea (COMECE), ha enviado una carta a todos los dirigentes de las instituciones europeas que participarán.

El texto es un llamamiento a los líderes de la UE para que aceleren la acción climática y promuevan así un cuidado integral de nuestra Casa Común: "La pandemia del COVID ha sacado a la luz el hecho de que todo está interconectado y es interdependiente y que nuestra salud está inextricablemente ligada a la salud del medio ambiente en el que vivimos”, se lee en la carta.

Por otra parte, citando al Papa Francisco, el cardenal Hollerich también ha recordado que “la Tierra llama y estos gritos han tomado la forma de temperaturas en alza, con récords batidos en muchas regiones; de inundaciones mortales e incendios forestales que devastan comunidades en toda Europa y en el mundo; de pérdidas materiales agravadas por traumas sociales y psicológicos”.

Proteger y promover los derechos de las personas

Además del cuidado de la Casa Común, la carta también hace referencia al período de transformación global que estamos viviendo. En este sentido, Hollerich ha remarcado que Europa tiene la responsabilidad de respetar, proteger y promover los derechos y la dignidad de las personas, sobre todo de las que se encuentran en situaciones más vulnerables y marginadas.

Según el cardenal, para los líderes de la UE, esta Conferencia de la ONU representa una oportunidad para marcar la diferencia al reunirse con otros líderes mundiales: "Europa sola no resolverá la crisis ecológica, pero Europa puede y debe tener un papel de liderazgo a nivel internacional en estos próximos foros: encontrar una vía que respete el umbral de 1,5°C de calentamiento global es un profundo imperativo moral”.

El texto incluye también peticiones concretas del cardenal hacia los líderes europeos, entre las que hay cuatro destacados. Uno es el de  aumentar la ambición: actualizar los objetivos nacionales a corto plazo en materia de clima y biodiversidad para que reflejen la parte nacional que corresponde a Europa en el esfuerzo mundial para alcanzar un límite de 1,5 ºC de calentamiento y un nuevo objetivo mundial de protección del 50% de la naturaleza.

También pide cumplir las promesas de garantizar el cumplimiento de los compromisos financieros existentes y acordar nuevos objetivos para apoyar la adaptación, mitigación, pérdidas y daños a los países en desarrollo. Un tercer punto destacado es la petición de catalizar la transformación: detener todas las nuevas infraestructuras de combustibles fósiles y reorientar las subvenciones destructivas hacia energías renovables socialmente responsables y enfoques agrícolas agroecológicos. Y también dar prioridad a los derechos; es decir: reafirmar y respetar las obligaciones de protección y respeto de los derechos humanos, incluidos los derechos de los pueblos indígenas y las comunidades locales en la acción sobre el clima y la biodiversidad.

Asamblea de otoño de la COMECE 2021

Coincidiendo con la Conferencia de la ONU, los Delegados de las Conferencias Episcopales de la Unión Europea participan desde hoy 27 y hasta el 28 de octubre en la Asamblea de Otoño de la COMECE que se celebra en formato virtual. Los obispos -delegados en la COMECE por los episcopados de los 27 estados miembros de la UE- entablarán un diálogo con Colin Scicluna, Jefe de Gabinete del Vicepresidente de la Comisión Europea encargado de la Democracia y la Demografía, y Herman van Rompuy, Presidente emérito del Consejo de la UE y actual Presidente del Centro de Política Europea.

El evento se centrará en la Conferencia sobre el Futuro de Europa que incluirá un intercambio con los jóvenes. La Asamblea será también una ocasión para evaluar formas creativas de promover mejor las políticas de la UE centradas en las personas, así como el diálogo y la solidaridad en un contexto socioeconómico internacional que resultó empobrecido por la pandemia del COVID-19.