El acceso a la vivienda es uno de los principales problemas a escala social. Así lo constatan el último informe FOESSA, las memorias de Cáritas de todo el país y los diversos testimonios que día tras día dan voz a personas afectadas. En este sentido, tal como ya anunció Catalunya Religió, Vedruna Europa ha puesto en marcha la campaña '¡Por un presente con una vivienda digna!', una iniciativa que quiere denunciar la vulneración estructural de este derecho fundamental y, al mismo tiempo, impulsar respuestas comunitarias que involucren a la sociedad civil, la Vida Religiosa y las administraciones públicas.
La propuesta se enmarca en la celebración del bicentenario de la Congregación de las Hermanas Carmelitas de la Caridad Vedruna y nace de un proceso de reflexión interna dentro del equipo de Justicia, Paz e Integridad de la Creación de la provincia. "¿Qué haría Joaquima hoy? ¿Cómo le gustaría que celebrásemos los 200 años?", explica Montserrat Fenosa, hermana vedruna y una de las impulsoras de la campaña. "Si viera lo que está pasando hoy, velaría por dar soluciones o alternativas a esta necesidad tan vulnerada como es el acceso a la vivienda".
Un derecho fundamental que condiciona toda la vida
Desde Vedruna Europa alertan que la falta de vivienda digna impacta directamente en todas las dimensiones de la vida: la salud, la educación, la convivencia y el arraigo comunitario. "La vivienda es un derecho fundamental, es esencial. De la vivienda se derivan muchas cosas: la seguridad, la pertenencia a un lugar, el vecindario, la estabilidad familiar y social", subraya Fenosa. "No puede ser que familias enteras vivan en pisos sobreocupados o que personas mayores sean expulsadas de su hogar por subidas abusivas del alquiler".
“No puede ser que familias enteras vivan en pisos sobreocupados o que personas mayores sean expulsadas de su hogar por subidas abusivas del alquiler”
La campaña ha sido diseñada conjuntamente por todos los equipos de Vedruna Europa: comunidades de hermanas y laicado, proyectos sociales Vedruna, la ONG Solive y las fundaciones educativas que agrupan 71 escuelas en todo el Estado. En total, más de 44.700 alumnos y 4.600 profesionales forman parte de una red que también se ha implicado en la sensibilización y detección de situaciones de vulnerabilidad residencial.
De la denuncia a las respuestas concretas
Lejos de ser solo palabras, la iniciativa pone en valor una trayectoria de acción y de compromiso sostenido. Solo durante 2024 y el primer semestre de 2025, Vedruna ha acompañado a más de 10.800 personas y ha ofrecido más de 100 plazas residenciales, a través de proyectos propios o en colaboración con otras entidades.
“Hace años que vamos abriendo nuestra casa, cediendo espacios a entidades o constituyendo comunidades de acogida”
Uno de los elementos más significativos es la apertura de comunidades religiosas a la acogida. Actualmente, once comunidades de la provincia Vedruna Europa comparten su vida cotidiana con personas en situación de vulnerabilidad residencial. En total, 220 personas —entre ellas 28 bebés y niños— han sido acogidas de manera temporal, en colaboración con entidades como Cáritas, Migra Studium, Refugees Welcome España o la Obra Social de Sant Joan de Déu. “Hace años que vamos abriendo nuestra casa, cediendo espacios a entidades o constituyendo comunidades de acogida”, explica Fenosa. "Es una manera muy concreta de vivir la hospitalidad y también de dar un nuevo sentido de misión a la vida comunitaria".
Una raíz histórica y un reto actual
Este compromiso, recuerda la hermana vedruna, conecta directamente con los orígenes de la congregación. "Joaquima estuvo vinculada a las primeras casas de caridad, que acogían a personas excluidas de la sociedad. Ese espíritu de hospitalidad forma parte de nuestro ADN". Con el tiempo, aquellas experiencias evolucionaron hacia hogares y casas familia, muchas de las cuales continúan hoy activas en el ámbito de la protección de menores.
“El espíritu de hospitalidad forma parte de nuestro ADN”
Paralelamente, Vedruna Europa colabora desde hace años con plataformas como la PAH o Stop Desahucios, ha participado en campañas de iniciativas legislativas populares y ha cedido espacios residenciales a diversas Cáritas y a la Comunidad de Sant’Egidio para alojar personas y familias sin acceso a una vivienda digna.
Manifiesto, red e incidencia pública
La campaña se articula en torno a un Manifiesto abierto a adhesiones de personas y entidades. A pesar de algunas incidencias técnicas iniciales, la acogida ha sido notable. "Nos hemos encontrado con muy buena respuesta, hay mucha gente y muchas entidades que quieren sumarse", señala Fenosa. El objetivo es construir una red transversal que permita compartir experiencias, generar sinergias y reforzar la incidencia pública.
“No queríamos hablar de un futuro con vivienda digna, sino de un presente”
Entre las acciones previstas está la creación de un banco de experiencias, el despliegue de materiales de sensibilización y el diálogo con las administraciones para que garanticen efectivamente este derecho. Además, Vedruna tiene previsto ceder nuevos espacios a entidades sociales o alquilarlos directamente a personas vulnerables para convertirlos en viviendas sociales.
El lema de la campaña subraya la urgencia del momento. "No queríamos hablar de un futuro con vivienda digna, sino de un presente", concluye Fenosa. "Las palabras las hemos oído durante mucho tiempo, pero hay mucha gente que hoy está viviendo muy mal. Por eso decimos: un presente con vivienda digna".