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(Glòria Barrete –CR) Si tuvieran la oportunidad de opinar sobre la Iglesia Católica, ¿qué dirían? ¿Se han sentido acogidos, tienen espacio para hacer oír su voz? ¿Hacia dónde debe ir la Iglesia en los próximos años? Tanto si uno es miembro activo en una parroquia como si sólo va a bodas, bautizos y funerales, a partir de hoy, y hasta la próxima Semana Santa, podrá expresar su opinión en la fase diocesana del Sínodo de Obispos. Este domingo un gran número de diócesis catalanas han celebrado el acto de inauguración de esta fase de consulta. Una consulta diocesana que marcará el rumbo de la 16ª asamblea general ordinaria del Sínodo de los Obispos que esta vez se inicia en octubre de 2021 y finaliza en el Vaticano en octubre 2023. 

TarragonaGironaLa Seu d'UrgellLleida o Barcelona han celebrado este domingo en las respectivas catedrales la apertura de la fase diocesana del Sínodo de Obispos. Tortosa lo hizo el sábado. Una fase de consulta a partir de diez bloques en que los que se espera la opinión y juicio de todos, que culminará con una revisión en forma de documento que la comisión del Sínodo de cada obispado deberá enviar a finales de abril en la Conferencia Episcopal Española (CEE). Será entonces a finales de curso cuando la CEE deberá enviar un nuevo documento de resumen hacia la comisión general del Sínodo de Obispos en Roma. 

En el arzobispado de Tarragona, por ejemplo, ponen en marcha este lunes 18 de octubre una web específica para poder recoger la opinión de todos. Esta plataforma cuenta también con unos vídeos donde cada miembro de la comisión explica y motiva cada uno de los diez bloques de trabajo de la consulta. La web cuenta con formularios de consulta, abiertos a todos, para poder dar la sincera opinión respecto de la Iglesia. "La idea es que no sólo participe la gente de las parroquias o la gente que viene a misa, sino que queremos que la gente lo envíe por whatsapp a quien quiera, a su gente, a su entorno donde también habrá gente que no está vinculada con la Iglesia", explica Joan Àguila, vicario episcopal de la pastoral y coordinador de la fase diocesana en Tarragona. 

El Papa, recuerda Àguila, insiste mucho, sobre todo en el primer bloque de la consulta, en el concepto de 'compañeros de camino', "esa gente que camina a nuestro lado y que tal vez no son creyentes pero de quienes queremos saber su opinión". Àguila remarca que es necesario saber la opinión de todos, "si han venido alguna vez a una celebración, si se han sentido acogidos, escuchados, o si damos maneras para poder manifestar su punto de vista".

El Sínodo de Obispos abarca esta vez todo este colectivo de gente que no va a la Iglesia, o que lo hace muy puntualmente. "Queremos considerarlos miembros de este pueblo de dios que camina en este Sínodo y queremos saber de qué manera podemos hacer posible que su opinión y punto de vista llegue también a las conclusiones finales". 

En la misma línea se ha expresado el cardenal arzobispo de Barcelona, Juan José Omella, durante la celebración de apertura de la fase diocesana en Barcelona. Omella afirma que "esta unidad es una oportunidad para que todo el pueblo de Dios se ponga a la escucha, entre unos y otros, para llegar a la voluntad de Dios". El obispo de Lleida, Salvador Giménez, ha pedido que "no se tenga miedo de participar en las tareas del Sínodo". Una fase diocesana en la que para el arzobispo de Urgell, Joan-Enric Vives, lo más importante será "escucharnos, acogernos y hacer propuestas que tiendan a la construcción de una comunidad unida y misionera".

Una Iglesia "en salida", reconoce Joan Àguila, que no sólo tiene que ir hacia los otros para dar a conocer a Cristo, "sino que debe ir hacia los otros para poder aprender de muchas iniciativas vecinales, de entidades, o de ciudad" con el objetivo único "de pedir ayuda para hacer mejor nuestra misión".

¿Y eso cómo se hace? Àguila afirma que yendo "sin respuestas precocinadas y con el corazón y el espíritu abiertos". Reconoce que en esta fase diocesana, si se hace bien, "hay que estar dispuesto a sentir cosas que no se esperaban o que no gustarán". "Tenemos que estar abiertos a recibir críticas y a acoger iniciativas nuevas que seguro nos ayudarán a crecer ya ser más fieles al mismo Evangelio".