Las diez diócesis que integran la Conferencia Episcopal Tarraconense están negociando con la Generalitat de Cataluña la cesión de una parte de su patrimonio inmobiliario para destinarlo a vivienda social. El objetivo es poner a disposición de las administraciones edificios y espacios propiedad de la Iglesia que puedan ser reconvertidos en pisos para colectivos vulnerables.
El anuncio lo ha hecho el arzobispo de Tarragona, Joan Planellas, en una entrevista en el programa El Matí de Catalunya Ràdio, donde ha confirmado que los contactos con el Gobierno están en una fase avanzada. “Nos estamos planteando ver determinados bienes que tenemos para ver si podemos, con la ayuda institucional, convertirlos en vivienda social”, ha explicado. Y ha añadido: “Aquí pronto podremos hablar de un posible acuerdo, un acuerdo general que después se tendrá que concretar en cada realidad concreta”.
“pronto podremos hablar de un posible acuerdo que después se tendrá que concretar en cada realidad concreta”
Según fuentes conocedoras de las conversaciones, Generalitat e Iglesia catalana ultiman un convenio que podría presentarse públicamente el próximo 27 de enero, con el objetivo de incrementar el parque de vivienda social en Cataluña, una de las principales prioridades del Gobierno ante la crisis de acceso a la vivienda.
Planellas ha remarcado que el proceso no es homogéneo, ya que las situaciones de los inmuebles son muy diversas: “No es lo mismo si tienes un solar con posibilidad de hacer vivienda social que si tienes una casa de 200 años que se tiene que rehabilitar. A veces también hay que cambiar el uso de los equipamientos, adaptarlos. Todo esto requiere un proceso y la buena voluntad de la institución pública”.
El arzobispo ha subrayado que la Iglesia “se ha implicado tradicionalmente e históricamente” en la acción social y ha reivindicado el papel de entidades como Cáritas. “La Iglesia tiene esta capacidad de inmediatez que a menudo no tienen las instituciones públicas. Ante situaciones urgentes, puede actuar de inmediato”, ha afirmado, poniendo como ejemplo casos de inmigrantes que encuentran una primera respuesta a través de las redes parroquiales.
“La Iglesia tiene la capacidad de inmediatez que a menudo no tienen las instituciones públicas”
Como precedente concreto, Planellas ha recordado la acogida de refugiados ucranianos en una antigua casa de espiritualidad de la Selva del Camp, habilitada poco después del inicio de la guerra. “Ha habido momentos en que han vivido 80 personas. Ahora quedan 27. En marzo hará cuatro años que estamos haciendo este servicio, casi imperceptible, pero muy real”, ha explicado. Ha destacado especialmente el impacto humano de las primeras llegadas: “Venían autocares llenos de madres muy jóvenes con niños, con los maridos que se habían quedado en la guerra. Todo esto te hacía pensar mucho”.
En relación con la actualidad social, Planellas también se ha mostrado muy crítico con algunos desalojos recientes de personas migrantes. Sobre el caso de Badalona, ha dicho: “Me pareció desastroso. Aquella gente quedó a la intemperie en pleno invierno. A mí esto me ha dolido personalmente, sobre todo por el contraste con otras situaciones en las que no se interviene con la misma contundencia”.
Durante la entrevista, el arzobispo también ha reflexionado sobre la búsqueda de espiritualidad entre los jóvenes. Según él, a pesar de la secularización, hay “una búsqueda de sentido” que vuelve a emerger. “Hemos privilegiado mucho la sabiduría del texto y la ciencia empírica, pero hemos obviado la sabiduría del contexto, las preguntas fundamentales. Y esto lo llevamos en el ADN. Reflorece, quizás no directamente hacia el catolicismo, pero sí en la búsqueda de espiritualidad, que todo tenga un sentido”.
“Creo sinceramente que los casos de abusos a menores no deberían prescribir”
Planellas también se ha referido a los casos de abusos a menores dentro de la Iglesia y al acuerdo para indemnizar a las víctimas. Ha defendido que estos delitos no deberían prescribir: “Creo sinceramente que los casos de abusos a menores no deberían prescribir”. Ha explicado que, a pesar de las limitaciones de la legislación civil, a nivel canónico se han dado pasos importantes: “El papa Francisco cambió el Código de Derecho Canónico para que, solicitándolo, se pueda levantar la prescripción. Yo me he encontrado con ello y lo he hecho, porque después hay que intentar hacer justicia”.
Finalmente, el arzobispo ha confirmado que se trabaja con la previsión de que el papa León XIV visite Barcelona en el año 2026, en el marco del centenario de la muerte de Antoni Gaudí. La fecha más probable sería el 10 de junio. “Gaudí no se entiende sin su proceso espiritual. La Sagrada Familia no se entiende sin su trayectoria espiritual”, ha afirmado. Planellas ha destacado que el arquitecto “tenía absolutamente interiorizada” la liturgia y la fe, a pesar de no haber estudiado teología: “Sólo se entiende la profundidad de su obra si entiendes que lo vivía desde dentro”.