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(CR) Cada año, del 1 de septiembre al 4 de octubre, los cristianos de todo el mundo están llamados a profundizar su relación con el Creador, con todos los hermanos y con toda la creación. El papa Francisco se ha dirigido a los jóvenes participantes del Youth 4 Climate, así como a los participantes de la asamblea parlamentaria del Consejo de Europa sobre medio ambiente y derechos humanos. Dos mensajes diferentes que envían el mismo mensaje, "no hay que esperar más, hay que actuar en el cuidado de la casa común".

En un mensaje de vídeo a los jóvenes participantes del seminario dedicado a la promoción de la educación sostenible de Youth 4 Climate, animó a los niños "a continuar su viaje, realizando la tarea por el bien de la humanidad, construyendo así el armonía entre las personas y el entorno". 

Francisco subraya que el compromiso de los jóvenes pasa por la responsabilidad de cada miembro porque "las soluciones técnicas y políticas no son suficientes". Se precisa "responsabilidad de cada miembro y un proceso educativo que fomente un modelo cultural de desnvolupament y sostenibilidad centrado en la fraternidad", pide.

Afirma Francisco que es a través de ideas y proyectos comunes que se podrá encontrar solución para superar la pobreza energética y situar el cuidado de los bienes comunes "en el centro de las políticas nacionales e internacionales, promoviendo la producción sostenible o el economía circular". 

En la misma línea se expresó Francisco a los participantes en el panel de alto nivel de la asamblea parlamentaria del Consejo de Europa sobre medio ambiente y derechos humanos. Francisco reconoce que la Santa Sede, como país observador, sigue con atención todas las actividades del Consejo de Europa sobre el tema del cuidado del medio ambiente. 

El Papa menciona el próximo evento de la COP26, previsto para noviembre en Glasgow. Una oportunidad, explica Francisco, "para crear un nuevo instrumento jurídico que vincule el cuidado del medio ambiente con el respeto de los derechos humanos fundamentales".

Francisco cree que cuando el ser humano piensa que es "el señor del universo y no su administrador responsable, justifica todo tipo de desperdicio, tanto ambiental como humano, y trata las personas y la naturaleza como meros objetos". 

Ya en la Antigüedad, recuerda el Papa, se decía que "hay que comer para vivir, no vivir para comer". Francisco pide "consumir para vivir, no vivir para consumir". Se necesita, pues, "un verdadero cambio de rumbo, una nueva conciencia de la relación del ser humano con los demás, con la sociedad, con la creación y con Dios".