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Ricard Maria Carles, el obispo de Juan Pablo II

(Jordi Llisterri - CR) Ricard Maria Carles era un buen sacerdote. Nació en Valencia el 24 de septiembre de 1926 -el día de la Virgen de la Merced- donde creció y vivió su vocación sacerdotal, y ha muerto este martes en Tortosa donde ejerció el episcopado durante veinte años antes de ser destinado a Barcelona. Alumno en una escuela de las teresianas, y de bachillerato en los jesuitas, abandonó los estudios universitarios de Química para entrar en el seminario de Valencia. Tras ser ordenado sacerdote en 1951 se licenció en Derecho canónico en Salamanca.

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