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(Jordi Llisterri-CR) El edificio que era un noviciado para las dominicas ya es un "noviciado" para las familias vulnerables. Este sábado por la noche se bendijeron los nuevos locales del Espai Caixa Francesc d'Assís en Manresa, una de las concreciones del proyecto #invulnerables que lidera Sor Lucía Caram y que se incluye en el programa CaixaProinfancia .

Una parte del monasterio de Santa Clara de Manresa ha sido totalmente remodelada por la Obra Social "la Caixa" para acoger un espacio para niños, jóvenes y familias en situación de riesgo social. Servicios de atención psicoterapéutica, refuerzo educativo, educación en el tiempo libre, apoyo educativo y familiar, y un espacio materno-infantil darán una nueva vida al convento de las dominicas. Son tres plantas totalmente reformadas que hace unos años acogía el noviciado del convento y que ahora habían quedado en desuso.

En octubre de 2016 el papa Francisco "bendijo" el proyecto en una visita que le hicieron los impulsores en Roma. Francisco ha pidiendo varias veces si se vacían los conventos se pongan al servicio de la sociedad y de los pobres. Para este proyecto, el mismo papa sugirió que si querían ponerle el nombre Francisco el nuevo centro, que no fuera dedicado a él, sino al santo de quién tomó el nombre pontificio, San Francisco de Asís. El cardenal Juan José Omella hizo llegar a los impulsores del proyecto que esta semana le había explicado al papa por teléfono que ya habían terminado las obras y que Francisco le dijo que desde la distancia se hacía presente en la bendición.

Lucía Caram quiso dar un tono familiar a la bendición, en espera de la inauguración oficial que se hará los próximos meses. Por ello invitó algunos de los representantes de proyectos eclesiales que también encarnan la apertura de la Iglesia a los pobres. Presidió la bendición el padre Ángel García, fundador del proyecto de acogida de la Iglesia de San Anton de Madrid. También se sumaron el rector de Santa Anna, Peio Sánchez, y la teresiana Viqui Molins, dos de los impulsores del Hospital de Campaña de esta parroquia de Barcelona. El jesuita Lluís Magriñà, director de la Cueva de Manresa, situada junto al convento de Santa Clara, también se añadió a la celebración.

"Todo el jaleo no empezó conmigo", destacó Lucía Caram. En la bienvenida al acto remarcó especialmente la continuidad del proyecto con la presencia de varios siglos de las dominicas en Manresa: "Yo vine aquí porque ya había una comunidad y antes de llegar ya escuchaba las oraciones que se hacían en el convento preguntándose que podemos hacer con la gente que viene a nuestra puerta y nos pide un ayuda". Ceder las instalaciones del convento a una obra social significa que las religiosas no se han quedado en el que era más fácil, que era "darles sólo pan, llenarles la boca y mirar hacia otro lado" .

Las salas se llenaron de personas que están dando el apoyo al proyecto y tras la bendición se hizo un concierto en el que participaron algunas de las familias usuarias del centro. En el acto también dirigió unas palabras a los asistentes la subdirectora del Área Social de Fundació Bancaria "la Caixa", Montserrat Buisan, y el director general de Afers Religiosos, Enrique Vendrell. Ambos destacaron la valentía de comunidad religiosa en poner sus instalaciones al servicio de la sociedad. Como expresaba también Sor Lucía Caram, "que mejor que compartir lo que hemos recibido y que era de todos".