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(Glòria Barrete –CR) El 13 de septiembre arranca oficialmente el curso escolar en Cataluña. Un curso que comienza en las aulas después de unas vacaciones "necesarias" para toda la comunidad educativa, luego de un curso "duro, intenso y agotador" con motivo de la Covid-19.

Los claustros de profesores ya se incorporaron al trabajo en las escuelas el 1 de septiembre. Días antes lo hacían los equipos directivos. Este año, sin embargo, con protocolos de actuación más claros, trabajados con más margen e informados en las escuelas durante el mes de julio. Atrás queda el inicio de curso pasado que conllevó "mucha angustia para las escuelas" y que supuso la constatación de que las escuelas "son espacios seguros". Un curso que hoy comienza con medidas similares a las del final de curso, pero que distan mucho del inicio de curso anterior que fue duro "y muy cambiante cada día que pasaba". 

"Este año la perspectiva parece moderadamente más buena", afirma Carles Rubio, coordinador de las escuelas de los Salesianos en Cataluña, y un curso que cuenta "con la experiencia acumulada del año anterior". Desde los Salesianos afirman que este año se consideran "capaces". Capaces de afrontar situaciones complejas y variables como las del curso pasado. Y es que, afirma Rubio, "el compromiso de los claustros es el activo más importante que tiene la escuela, y lo han demostrado". No es sólo una cuestión de potencialidad, afirma, "sino una constatación".

En la misma línea se expresa Jordi Jover, responsable de la red de escuela de La Salle Cataluña. Jover remarca que comienzan el curso sabiendo que la gestión del curso pasado en las escuelas fue muy buena, "a pesar de los impedimentos y obstáculos sanitarios". Todo el mundo, reconoce, "estuvo en su sitio, empezando por el alumnado que fue ejemplo de rigurosidad". 

Este curso harán lo mismo. "Seremos igual de rigurosos a los centros, esperando que si las medidas se relajan podremos volver al contacto y a las actividades más abiertas". Hay que, recuerda, seguir reforzando como se pueda "la proximidad, el acompañamiento, el cuidado y la personalización". En La Salle Cataluña este año comienzan, en la etapa de infantil y algunos cursos de primaria, el cambio pedagógico y metodológico propio, lo que denominan NCA. Esto implica un trabajo por talleres y por proyectos y, sobre todo, el refuerzo de la acogida y el cierre, de gran importancia en La Salle.

Un proceso de transformación pedagógica que tampoco para en las escuelas de los Salesianos. "Hace años que llevamos a cabo un trabajo competencial del alumno. Ni en época de pandemia hemos dejado de trabajarlo y hemos ido progresando en la línea de transformar la escuela", explica Carlos Rubio.

El lema de curso, una herramienta de trabajo pedagógico

Si un elemento seguro es necesario trabajar este curso en las escuelas es la gestión emocional. Rubio cree que "hay que estar más atentos que nunca a la gestión emocional de todo lo que ha conllevado el confinamiento y la pandemia". Este curso en las escuelas salesianas trabajarán el lema 'Nos mueve la esperanza'. "Ya explica suficientemente la orientación que le queremos dar al curso", afirma. Se trata de hacer lo mismo, pero añadiendo un horizonte de esperanza y futuro para todo el alumnado de los centros.

En La Salle el lema de este curso es 'Estás en casa'. Este año trata la acogida, el acompañamiento y el poder sentirse bien. "Va también muy ligado a la situación social que tenemos actualmente, con muchas familias y personas con dificultades. La acogida hace mucha falta este año", relata Jordi Jover.

En las escuelas Vedruna trabajan por objetivo educativo trienal. Este año lo comienzan y las acompañará hasta el 2024 en las escuelas. Lo han titulado 'Educamos la mirada con sentido, desde la fraternidad y dirigida al servicio'. Cada curso tiene una parte del lema. Este curso es 'Miradas con sentido', el próximo curso será 'Miradas humanas', y el curso 2023-24 será el de 'Miradas de servicio'. 

"El tema emocional ya hace años que se trabaja en las escuelas", explica Alba Company, miembro del equipo de gestión de Vedruna Catalunya Educació. Este tema de la mirada, afirma, es un objetivo educativo "que ayuda mucho a interiorizar". Y es que Company cree que si no empezamos por el trabajo de la interioridad en las escuelas, "el resto queda cojo".

La idea en Vedruna es trabajar como miramos. Como miran los educadores, como miran a sus alumnos, y como los enseñan a mirar a ellos. "En definitiva, como mira la comunidad educativa Vedruna".

También la Escola Cristiana de Catalunya, desde el área pastoral y socio-educativa, ha elaborado un lema de curso como herramienta pedagógica en consonancia con los de las diferentes instituciones educativas: Activa la mirada CURiOSA. El lema, que será también el de la Jornada de Pastoral Educativa, se presenta como un juego de palabras donde se fusiona la atención para el cuidado de la comunidad educativa con la curiosidad que le es propia y que conduce al encuentro con la Alteridad".