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(Jordi Llisterri-CR) Que también puedan predicar las mujeres. Esta es la propuesta que reiteró este martes en Barcelona Enzo Bianchi, fundador y exprior de la comunidad monástica italiana de Bose: "¿Por qué no damos la posibilidad de hacer la homilía a algunas mujeres?". Según Bianchi, "no se trata de dar las homilías a las mujeres o los laicos", pero "si hay mujeres o laicos con capacidad y conocimientos, ¿el obispo no les puede dar el mandato de predicación como se hacía en la Edad Media? ".

Actualmente el Código de Derecho Canónico reserva la posibilidad de predicar durante la misa a los clérigos y, por tanto, a los hombres. Pero ya "en la Edad Media, la abadesa Hildegarda de Bingen ya predicó en las catedrales germánicas e incluso el Papa fue a escucharla". Bianchi propone recuperar esta práctica "que sería un enriquecimiento espiritual enorme" y aportaría "una sensibilidad diversa" en la Iglesia.

El líder de la comunidad monástica de Bose es un referente en Italia, autor de varios best sellers de espiritualidad y colaborador habitual en los medios de comunicación. En la conferencia organizada por la Fundació Joan Maragall reiteró la propuesta que ya lanzó hace un año a través del suplemento dedicado a las mujeres del Osservatore Romano, el diario oficial del Vaticano.

"Las competencias de un hombre y una mujer son las mismas"

"¿Por qué sólo tenemos que escuchar la Palabra de Dios predicada por los hombres?" preguntó durante la conferencia en el Auditorio de la Facultad de Comunicación y Relaciones Internacionales Blanquerna. Sería una muestra "de algo que ahora empieza y que deseo ver pronto en la Iglesia", que hubiera "una lectura de la Biblia hecha desde las mujeres porque aportan una sensibilidad distinta a la del hombre". Según Bianchi, que justo después del Concilio Vaticano II fundó una comunidad mixta y ecuménica, "las competencias de un hombre y una mujer son las mismas, pero la sensibilidad no".

En la conferencia sobre Biblia y Espiritualidad puso como ejemplo de mujeres que podrían hacer las homilías las abadesas o las prioras de los monasterios que "hace 40 años que oyen predicar lo mismo". La propuesta es que el obispo diera a los laicos, hombres o mujeres, un mandato de tres años renovable para poder predicar, "no como la ordenación a los sacerdotes que les habilita para siempre". Sería "una oportunidad para que la espiritualidad encuentre los colores de la humanidad, formada por hombres y mujeres".

Una interpretación plural

Bianchi hizo esta propuesta en una conferencia en la que defendió la necesidad de una "interpretación plural" de la Bíblia. Es un texto que redactado y copiado por varios autores durante más mil años y en lenguas diferentes, "un libro plural que impide cualquier fundamentalismo o integrismo".

Para el cristianismo, "Jesús es la Palabra definitiva, no la Escritura". Por eso Bianchi remarcó que "la Biblia contiene la Palabra de Dios, pero es Palabra de Dios sólo en tanto que ha sido inspirada por Dios. Esta es la visión católica no fundamentalista".

"El Corán no es más violento que la Biblia"

Según Bianchi, "lo que debemos creer es lo que Cristo dijo de Dios, no todo lo que está escrito en la Biblia". Su proceso de redacción explica que "haya páginas de Biblia que son una contradicción con la revelación de Jesucristo". El mismo "Corán no es más violento que la Biblia, pero toda la Biblia se debe discernir con la revelación de Jesús". La Biblia "siempre pide una interpretación" porque "es un texto falible".

Bianchi remarcó que "el cristianismo no es la religión del Libro" porque "el criterio de discernimiento es siempre Jesús". "La Biblia no es un libro de recetas o un libro adivinatorio", pero "la Biblia habla y debemos acogerla con una interpretación que siempre es plural y que escucha la tradición, un antídoto contra el integrismo".