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(Jordi Llisterri-CR) Fue uno de los cardenales sorpresa del consistorio del año pasado. Gregorio Rosa Chávez, obispo auxiliar del Salvador, fue elegido cardenal por el papa Francisco sin ser siquiera arzobispo. Rosa Chávez no estaba en ninguna quiniela eclesiástica, pero había sido uno de los sacerdotes más cercanos al arzobispo mártir Óscar Romero y uno de los principales promotores de la causa de beatificación. Un nombramiento con los que el Papa marca el camino. Rosa Chávez ha hecho en los últimos diez días una larga estancia en Catalunya. En contacto con el Hospital de Campaña de la parroquia de Santa Anna de Barcelona, ​​hizo primera una estancia de unos días en Montserrat y convivir unos días con los monjes de la Abadía. También visitó la comunidad de Sant Benet de Montserrat. De miércoles a viernes ha tenido varios encuentros en Tarragona y en Barcelona. Ha dado algunas claves para entender el núcleo de la eclesiología que mueve al papa Francisco. ¿Qué significa una iglesia pobre y para los pobres. Una conferencia en el Seminario de Tarragona con los Comités Óscar Romero, una charla en la Fundació Joan Maragall, la estancia con los voluntarios y usuarios del Hospital de Campaña y una celebración con comunidad originaria del Salvador en Cataluña, han sido algunos de los momentos de su visita.

Un cambio de modelo

"Cuando ves al papa Francisco, parecen gemelos con Óscar Romero". Así ha explicado estos días el cardenal Rosa Chávez la similitud entre el proyecto vital de Monseñor Romero y del papa actual. El arzobispo de El Salvador fue asesinado en 1980 por su denuncia profética a favor de los derechos humanos y contra las injusticias lo convirtió en un personaje incómodo para las élites económicas y políticas del país. Y el papa actual lo que plantea también "es un cambio de modelo ... un modelo que no lo aguanta nadie, ni los pobres, ni la madre Tierra". Rosa Chávez recuerda que el Papa define al pobre como "aquel a quien nadie escucha". En cambio, "cuando se escucha al pobre, cambia el rostro de la persona".

La presencia permanente de la pobreza en Latinoamérica es lo que ha hecho que en las últimas décadas el episcopado fuera desarrollando una teología de los pobres y del pueblo. Con influencias de la Teología de la Liberación, pero filtrada por la Doctrina Social de la Iglesia. Es la teología que ha quedado recogida en los sucesivos documentos de los encuentros que desde 1979 organizan los obispos latinoamericanos: Río de Janeiro, Medellín, Puebla, Santo Domingo. En la última, en Aparecida en 2007, Bergoglio fue uno de los redactores del documento final. Unos documentos que hablan de "la pobreza como actitud espiritual, pero que luego pide un compromiso". Un compromiso asistencial, de promoción humana, y también de influencia en las políticas públicas para promover un cambio de modelo.

La opción por los pobres no es opcional

El cardenal salvadoreño remarca que Juan Pablo II ya había marcado este acento social y que "Benedicto XVI hablaba de la opción por los pobres como una opción evangélica, no ideológica". En cambio, aún debemos preguntarnos "cuantos cristianos creen que la opción por los pobres es sólo una opción optativa y no una opción de fe?". "Romero lo explicó muy bien: ver la realidad desde los pobres como ricos nos obliga a tener otra perspectiva, otra óptica".

Como ejemplo, el cardenal explica a Catalunya Religió lo que ha visto estos días en Barcelona. Habla de una mujer que ha conocido en Santa Anna: "Cuando esta señora está con su bote pidiendo caridad ante una tienda de lujo del centro de Barcelona nos recuerda que en el mundo de la abundancia existe esta realidad de la pobreza". Añade que aún es más importante que no se les quite la dignidad: "Es la misma mujer que recibe un abrazo de padre Peio, el rector de Santa Anna. Es bonito ver cómo una persona se pone de pie. Su dignidad es un signo de un mundo que debe que cambiar".

Los enemigos del Papa

Una de las claves que da Rosa Chávez para entender el compromiso de Romero "es que se fue poniendo entre del pueblo y se hizo pueblo". Reconoce que en ese momento "a Romero lo abandonaron los obispos y el Vaticano pero lo acompañó el pueblo, los pobres". En definitiva, cree que "al beato Romero lo mataron dos veces: tras el asesinato, lo matamos con calumnias". El cambio es que hoy "el papa Francisco dice lo mismo que Romero".

En la conversación con Catalunya Religió el cardenal Rosa Chávez reconoce que "el Papa Francisco tiene muchos enemigos porque su propuesta desestabiliza". La propuesta del Papa "obliga a desinstalarse, a caminar, y cuando uno está muy cómodo, con muchas facilidades, el papa le rompe el equilibrio". Rosa Chávez cree que en iglesia latinoamericana Francisco tiene un amplio apoyo porqué representa todo el recorrido hecho por la teología en el continente: "Es el clímax de un proceso, de querer caminar con la gente y que la gente escuche una noticia que se llama Jesucristo". Asegura que el Papa y su magisterio es muy bien aceptado y que "las excepciones ya han salido a la luz pública". 

Teología del pueblo

Haciendo hincapié en la dignidad de cada persona, Rosa Chávez remarcó estos días que "no se debe entender el pueblo como una masa ignorante, sino como una comunidad organizada donde todos apostamos por el bien común". Esta es fuente de la teología del papa Francisco, "la teología del pueblo, no es una teología de laboratorio". Y por eso Francisco también quiere recuperar "una fe que se expresa en los santuarios y en la religiosidad popular que los sabios nos habían quitado".

En definitiva "el Papa pide que toda la pastoral sea para preguntarse qué quiere de mí el Señor. La pastoral muchas veces fracasa porque no lleva al encuentro con Cristo".

Una jerarquía al servicio del pueblo

El cambio de modelo que propone Francisco también afecta la Iglesia. El cardenal Rosa Chávez también se siente implicado. Estos días ha remarcado que "el Concilio Vaticano II hizo una revolución eclesiológica". Lo que pasa es que hablar "de la jerarquía al servicio del pueblo de Dios se dice muy rápido, pero cuando se pone en marcha es una revolución".

En este sentido remarca que "el Papa es muy enérgico diciendo lo que no debe ser un pastor, se siente muy libre y lo que dice debe sacudir nuestra conciencia, la de los pastores". Y reconoce que "en teoría la mayoría de los pastores lo entendemos y tenemos el deseo de caminar, pero es comprensible que a veces nos falte la práctica"

Otra de las claves que ha dado Rosa Chávez para entender el papa Francisco es la de una Iglesia que camina: "El Papa sueña una iglesia en camino y esto pide poco equipaje". Sobre todo "el modelo del Papa pide profetas, hombres libres de todo poder temporal". Y "esta es la Iglesia que nos dejó Romero pero que le costó la vida".

En Cataluña

A final de esta estancia en Cataluña el cardenal Rosa Chávez explica a Catalunya Religió la positiva impresión que se lleva. Ha tenido dos focos principales: "La presencia de Montserrat es muy importante, es un punto de referencia. Y después la Iglesia de base, en Santa Anna, que es una luz que nos indica hacia dónde deben ir las cosas". "Dos realidades que encajan mucho con mis inquietudes personales, que muestran alma cristiana que hoy está presente en Europa", concluye.

El ahora cardenal estuvo en Cataluña a mediados de los años 70 con un grupo de sacerdotes cuando estudiaba en Lovaina y ya había hecho una visita a Montserrat y Manresa.

La cultura es el alma de un pueblo

Lo que le quedó en aquella visita marcado fue ver cómo "aquí estaban en plena campaña de defensa del catalán y recuerdo unas pegatinas que ponían 'Leo, escribo y hablo en catalán'". Dice que le impactó mucho y que ve "una especie de continuidad con lo que está pasando ahora". Explica que "me gustó ver la defensa de la identidad cultural porque para mí es muy importante: la cultura es el alma de un pueblo, es el ADN de aquí, ligado a una lengua que luchaban por recuperar".

En este contexto dice que "me ha gustado tener como punto de referencia lo que pasó hace cuarenta años". En un momento "tenso", señala que "esta es la postura de la Iglesia: desde la identidad abrirse a los otros". Esto es lo que debe llevar a "un enriquecimiento mutuo, a un diálogo abriéndose a los demás, a una capacidad de dar y recibir".

Rosa Chávez cree que el problema es que "cuando hay una polarización esto se va perdiendo". Pero por lo que ha visto estos días le parece que "esta dinámica de sentido común es la que se va abriendo paso, a veces con tensión, pero en El Salvador hemos pasado tensiones más grandes y las superamos". Su apuesta es que "el diálogo y la negociación es el único camino de los humanos".