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En las instituciones educativas estamos en tiempos de preparación del inicio del nuevo curso académico, tiempos de propósitos, proyectos y de renovada ilusión. Aunque con incertidumbres sobre la situación sanitaria, pero ya con el bagaje y experiencia de cursos anteriores, viendo más luz que sombras por unas mejores perspectivas sanitarias. Y con esperanza de futuro.

Como en cada inicio de curso, es bueno de recordarnos el "para qué" principal de la educación y la formación, estemos en el nivel educativo en que estemos y sea cual sea nuestra especialidad. No es otro que el de promover el desarrollo integral de las personas. Puede ser pues interesante hacer una breve reflexión sobre qué es el desarrollo integral, o que es una persona integral.

En este sentido, un autor que no es cristiano, Paul-Clément Jagot, escritor francés del siglo pasado, definía el tipo humano integral como aquel que es apto para concebir y manifestar cinco tipos de nociones. Hacemos una pequeña síntesis:

  • Concretas. Se trata del ámbito de los cinco sentidos para captar la realidad a través de las sensaciones. Aquí se incluye la dimensión instintiva y la parte biológica y por tanto de salud corporal, tan en primer plano en estos tiempos.
  • Sensitivas. Emocionales, en las que se trata de, a partir de las impresiones, formarse un juicio. Es lo que Jung denomina como "Feeling", no es sólo sentir, sino que también son las "razones del corazón" y lo que conocemos como inteligencia emocional.
  • Realizadoras. En esta dimensión, dice Jagot, hay que aplicar método y claridad. Es el ámbito del pensamiento aplicado, encaminado a la poiesis (podemos llamarle creatividad o innovación) propia las ciencias productivas de Aristóteles, pero también es el ámbito de las ciencias teoréticas y del pensamiento lógico abstracto de las ciencias y la técnica como las entendemos hoy.
  • Ideológicas. Capacidades para el pensamiento argumentativo, especulativo, retórico, también para la razón práctica, o la praxis de Aristóteles. Supone también tener las bases para la moral racional, encaminada a la phronesis, o perfeccionamiento del carácter.
  • Espirituales. Comprensión del carácter evolutivo de la conciencia y el desarrollo humano y participación en etapas avanzadas de este desarrollo. Por poner un autor no cristiano, también trató sobre ello Aristóteles en su Teología o ciencia primera.

Es difícil tener un desarrollo avanzado en todas las dimensiones mencionadas, sin embargo es un camino. A nivel personal, muchas veces profundizando en una de las dimensiones se encuentra la necesidad de profundizar en las demás. Sin embargo una persona que desarrollara mucho una de las dimensiones pero dejara totalmente de lado las otras, a juicio de Jagot, podría ser un excelente especialista pero no sería una persona integral.

En las instituciones educativas y formativas trabajamos en equipo. Estamos todos en camino, cada uno con su bagaje y su riqueza. Se trata pues, desde una pluralidad, de hacer vivir estas dimensiones, desde el lugar donde se esté, quizás parcialmente en cada caso, pero lo que es importante, sin perder la visión de conjunto. Para contribuir entre todos a hacer que nuestras instituciones sean también integrales, es decir contribuyan al desarrollo humano integral de todos los que formamos parte de ellas. Que así sea en este curso que ahora comienza.

¡Muy buen curso a todos!