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Zoom, Google Meet, Microsoft Teams, Skype,… son entornos con los que nos hemos familiarizado los que hemos tenido y tenemos el privilegio de poder hacer teletrabajo, y que han venido para quedarse entre nosotros. En muchos aspectos el teletrabajo tiene ventajas, así como también las tiene el aprendizaje on-line.

Ahora, muchos profesores universitarios estamos preparando el próximo curso, que comenzará con una combinación de aprendizaje presencial con aprendizaje utilizando recursos digitales. Proteger la salud de los jóvenes, profesorado y personal de administración y servicios es prioritario, como también lo es aprender a convivir con las limitaciones actuales, recuperando una parte de normalidad. Por ello aplicaremos lo que se denomina como "blended learning", aprendizaje híbrido o también aprendizaje multimodal. Este tipo de aprendizaje va más allá de dar clases en línea y trata de incorporar diversas técnicas pedagógicas, unas presenciales, otras online, para sacar el máximo provecho educativo de la tecnología. Para ello el profesorado se está formando, para que esta nueva modalidad sea una realidad a partir de septiembre en nuestra facultad. También algunas de las técnicas que aplicaremos habrán venido para quedarse y transformar en algunos aspectos la docencia universitaria. Si hemos de preparar a los jóvenes para el futuro que se encontrarán, no les puede faltar practicar algunas de estas técnicas y formas de aprender y trabajar.

Sin embargo, el psiquiatra y psicoanalista francés Boris Cyrulnik, conocido por sus trabajos sobre los vínculos afectivos y la resiliencia, explica en una entrevista reciente, recogida por la profesora Anna Forés, como la pantalla, que mejora la comunicación, también altera las relaciones humanas. De hecho -dice el autor- ya teníamos menos contacto humano antes de la pandemia. Cuando nos comunicamos de manera muy continuada por pantalla o whatsapp, como hacen los jóvenes -dice Cyrulnik-, la relación humana se deteriora, se daña. He visto –sigue el autor- que el 40% de los jóvenes no contestan al móvil cuando ven que sus padres les llaman, pero dicen que los aman. Los aman pero ya no hay ninguna relación con ellos. Es un toque de alerta del experto en vínculos afectivos ante la eclosión de las pantallas en más y más aspectos de nuestras vidas.

Cyrulnik no es pesimista, pues expone también en la misma entrevista, que cree que tras la pandemia habrá una explosión de relaciones, asociaciones, lugares de diálogo, siguiendo la lógica de esta necesidad fundamental humana de establecer vínculos personales. Tendremos que estar atentos para saberla canalizar. Así pues es poco probable que las pantallas puedan sustituir la calidad presencial de las relaciones, aunque hemos de tener muy presente su potencial.

Entretanto, esperemos que esta explosión de relaciones en la que se refiere Cyrulnik se retrase un poco, a que el coronavirus esté bien controlado! Tomemos las medidas que nos recomiendan. Y también espero que puedan disfrutar unos días, si tienen ocasión, del contacto directo con la naturaleza, para desconectar de este tiempo tan duro para muchos y renovar energías para el nuevo curso! Buen verano a todos!