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Por Josep Gallifa . Lun, 08/10/2012 - 10:06

 

Estos días estamos entrando a comentar la actualidad política más a menudo de lo habitual. Si en algunos momentos tal vez se justifica que los académicos ejerzamos también de ciudadanos quizás sean estos, unos tiempos de cambios acelerados en los fundamentos de las presuposiciones colectivas que hemos tenido durante años. Así, por ejemplo, el pequeño detalle de unas declaraciones, pongamos las de un Ministro de Educación, pueden contribuir también a entender el dinamismo de lo que está pasando, más allá de juzgar unas u otras opciones políticas, todas legítimas.
 
El Ministro de Educación José Ignacio Wert hace unos días dijo que tiene "evidencias" de que la crecida del independentismo (sic) se debe al modelo educativo de Cataluña. Los ciudadanos en democracia tenemos el deber de pensar y también de intentar entender lo que dicen nuestros gobernantes. Así pues podemos preguntarnos: ¿Qué quería dicir el Ministro? ¿A qué "evidencias" se refería?
 
Partimos de la base que un Ministro cuando hace una afirmación de este tipo la hace de una forma muy diferente a como la haría un tertuliano de una de estas cadenas de discurso "monocorde", a las que algunos se han acostumbrado, y que un Ministro se debe basar en argumentos sólidos, en datos e informaciones contrastadas. De hecho que un Ministro diga algo así, sobre todo un sistema educativo, tiene un efecto muy grande sobre la población general, porque un Ministro de un estado moderno tiene un crédito, y se le presupone que busca el mejor bien para todos. Así pues mucha gente creerá en lo que dice: "El modelo educativo de Cataluña es malo", "una cosa más que Cataluña no hace bien". "Lo ha dicho incluso el Ministro!".
 
Entramos en el tema: Empecemos diciendo que estudiar la Lengua, Cultura o Historia de la propia comunidad es un derecho natural además de constitucional en España. Se puede discutir si se deben hacer más horas de esta materia o menos, si tiene que haber más presencia de una lengua o de otra, siempre con datos en la mano y resultados, y respetando y buscando el mejor bien para todos. Es legítimo que haya diferentes posturas y propuestas, claro. Es un tema bastante sensible. Ahora bien de estudiar una lengua o una historia no se deriva una ideología política u otra, así sin más. Tampoco estudiar Ciudadanía en democracia significa proximidad a unos planteamientos políticos u otros. Entonces ¿Cuáles son las "evidencias" del Sr. Ministro?
 
Sólo podría haber una forma de asegurar la transmisión de una ideología y un pensamiento único desde la escuela: Que los maestros y educadores adoctrinasen según esta u otra ideología política. ¿Es esta la presuposición? No me toca a mí responder a eso, sería una presuposición atrevida como mínimo, pensando en todo un sistema en que hay agentes diferentes implicados, las instituciones, las familias,... Decir sólo que en pleno siglo XXI esto no es posible. Y además el adoctrinamiento no funcionaría, pues ya se sabe que adoctrinar suele conseguir los efectos contrarios respecto los que se pretendían. Algunas veces lo hemos visto...
 
Pero hay una segunda suposición que es tanto o más reveladora: Y esta es que el Ministro parece que propone que la escuela catalana debe cambiar y debe pasar a adoctrinar de otra manera, es decir que hay una manera correcta de adoctrinar, la de toda la vida. Y con esta finalidad el Ministro, al parecer, realiza las reformas legales, es decir para conseguir que la escuela catalana adoctrine adecuadamente y finalmente, debido a esta tan oportuna legislación, dejen de haber personas que políticamente piensen de una u otra determinada forma. Es esto?
 
Y aquí es donde está el punto esencial para entender desde donde parece que se mira la Educación el Sr. Ministro: Escuela es igual a adoctrinamiento. Es lo único importante de la Escuela: que adoctrine bien. Legislar debe ser pues garantizar un buen adoctrinamiento. Una vez entendido esto es fácil entender las evidencias a las que se debe referir (si son "evidencias" es porque da por supuesto que son muy claras). Veamos: Si en la escuela se hubiera enseñado sólo la Historia de España "oficial", es decir la versión desde la óptica castellana, la correcta vaya, si se hubiera estudiado sólo la Lengua española, y hubiera quedado minorizado el catalán, ... y hubiera, pongamos por ejemplo, continuado la Escuela Nacional del régimen anterior, en lugar de la constitucional y democrática, no habría habido personas con una "ideología inconveniente". Es simple, es "evidente": Sólo la presencia de elementos catalanes y la acción de la administración catalana y finalmente los educadores puede haber causado "similar desastre" que la legislación y la acción política deben corregir. La prueba de que el Ministro debe pensar así: Dijo que piensan financiar desde el Ministerio escuelas que adopten como lengua vehicular la española, incumpliendo así la ley catalana y el consenso hasta ahora aceptado (también por la doctrina del Tribunal Constitucional hasta que, con la sentencia del Estatut, incomprensiblemente quisieron cambiar unilateralmente-como se dice ahora-la posición).
 
Evidencias? Sin entrar mucho más en el tema, estas son las cosas que seguro que se ponen en "evidencia": La forma de pensar sobre la Educación que tiene el Ministro de Educación o su Ministerio, y-me entristece decirlo así- también se pone en "evidencia" (ya que la Escuela la han hecho conjuntamente instituciones, educadores, familias y alumnos) la magnitud de la estima que deben tener por el trabajo y esfuerzo cotidiano que han hecho y hacen todos los agentes implicados en la escuela de Cataluña, escuela que recordemos recae bajo su jurisdicción Ministerial.
 

 

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