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Aviso. No he leído ni un libro de Dolores Redondo, una escritora de novela negra que fue entrevistada el pasado domingo en el Magazine, la revista dominical de La Vanguardia. No sé, por lo tanto, qué calidad literaria tiene ni os puedo decir mucho más que recomendaros leer a fondo este trabajo periodístico y, muy especialmente, en la importancia que la autora otorga a narrativo, ritual y alegórico del cristianismo, cuya ausencia sencillamente provoca la "colonización" de nuevos mitos y ritos. Como si la pretendida racionalización de la experiencia religiosa fuera imposible o, al menos, lo fuera sin la "muleta" de las creencias y su lenguaje.
 
 
La autora tiene mi edad, sólo unos meses más joven. De raíces gallegas y vascas, vive ahora en Navarra, donde escribe después de muchos años dedicándose a la cocina a pesar de haberse licenciado en Derecho. La franja cantábrica es pródiga en leyendas, espíritus y brujas, parece, un deje narrativo que incluye en sus novelas y que atribuye a los cuentos que le contaba su abuela. La trama de una de ellas, una niña asesinada por una especie de secta, parece que se basa en un hecho real aún no resuelto. Parece que la complejidad del daño, su incomprensión, nuestra incapacidad para asimilarlo, nuestros tabúes .. reclaman una estructura narrativa para ser dichos, unos extraños personajes para hacerlo habitable (gnomos, exorcistas, brujos...) y la distancia de la literatura para verlos con cierta perspectiva.
 
 
¿Es la fe el caldo de cultivo o el antídoto contra la violencia ?, podríamos preguntarnos ante tantos y tantos ejemplos, tal como hace Jan Assmann en su último libro (del que hablé hace poco). Redondo responde acertadamente que "lla entrega de lo puro y lo tuyo es un doble sacrificio aberrante, pero Dios salva la vida al hijo de Abraham. Sin embargo, hace poco, una mujer fue lapidada en Siria, su padre participó y se siente honrado cometiendo semejante horror. En el caso de los terroristas suicidas, la decisión es suya, pero los niños no tienen opiniones, el fanatismo cosifica a la criatura y no la tiene en cuenta. No se puede analizar ni explicar desde la lógica que haya gente capaz de matar por una fe, pero la fe es poderosísima y eso me espeluzna". Efectivamente, el Dios de Abraham, ¿es lo que pide clavó el cuchillo a su hijo Isaac o es el que lo evita? ¿Salva o mata?
 

La tendencia a las creencias importadas" para modificar la libre determinación de los seres humanos en la cultura cristiana, la proliferación de sectas , el alejamiento de la Iglesia de gente y de prácticas de misericordia, la esperanza del nuevo Papa son otros comentarios de Redondo que merecen atención, pienso. Y es bueno que los novelistas nos recuerden la capacidad de la "ficción" para decir verdades, o para dar nombre a una realidad, para la que el " realismo " y la razón carecen de palabras a una realidad, para la que el " realismo " y la razón carecen de palabras.

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Foto: Jon G. Irirzun | Magazine