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El acontecimiento histórico que hay detrás del salmo 126 que leemos hoy es sin duda el regreso del exilio de Babilonia. El evento fue un cambio sorprendente e inesperado y permite situar la composición del salmo después del año del regreso, el 538 aC.

El salmo habla de giro histórico hacia un nuevo estado de cosas. El giro se expresa en el texto con la fórmula hebrea: "sub sbwt". Es una fórmula que encontramos en otro lugares del Antiguo Testamento. Se puede traducir por: "restaurar la suerte", "restaurar el cautiverio", quizás la más afortunada es "cambiar la suerte"; en muchos profetas la encontramos traducida por "renovar la vida", así aparece en Jeremías 29,14; 30,3.18; 31,23; 48,47, en Oseas 6,11; en Amós 9,14; en Sofonías 2,7; 3,20.

El cambio produjo en los exiliados sorpresa. La intervención salvífica del Señor les pareció un sueño. Lo dice así el salmo porque los exiliados interpretaron la caída de Babilonia como un hecho político inesperado ?. De la sorpresa se pasa al gozo motivado por el reconocimiento de las grandes cosas que el Señor ha hecho por su pueblo.

A los exiliados les preocupaba lo que las naciones pudieran pensar de su Dios. Los había abandonado? Era un Dios impotente con un poder inferior al de los dioses de las grandes naciones? Estas preguntas que podían hacerse las otras naciones ahora se han convertido en un reconocimiento de la actuación del Señor en favor del pueblo de Israel y no es una actuación menor, es una actuación magnífica.

En el salmo el exilio es comparado a la siembra; en que se fundamenta esta comparación ?. Las condiciones de vida y la dureza del exilio pueden parecerse a la dureza del trabajo de sembrar: sudor, trabajo duro y pesado, pero hay que ir más allá en su significado. Cuando se siembra un grano de trigo, este es enterrado en la tierra, entonces muere y, una vez muerto, nace la nueva vida de la planta. Es por ello que el autor del cuarto evangelio, hablando de la muerte de Jesús pondrá en boca de éste: "Si el grano de trigo no muere ..." (Jn 12,24).

Abrir surcos en la tierra y sembrar la semilla puede parecerse al ritual de un entierro. Así lo consideraban los egipcios que comparaban Osiris con un grano de trigo. El sembrar equivalía al entierro del dios en lo profundo de la tierra seguido de su muerte. El brotar de la nueva cosecha se consideraba el nacimiento de la divinidad. Aunque lo que decimos no puede referirse directamente al salmo, sí permite situarnos en un contexto en que el hecho de sembrar está dotado de una cierta negatividad y eso en el salmo sí se nota cuando dice " sembrábamos con lágrimas en los ojos "," salíamos a sembrar llorando ".

Lo que queda claro es el contraste entre la tristeza del sembrar y el gozo de cosechar. Este gozo lo encontramos consignado en el Antiguo Testamento: "Se alegran ante ti como la gente a la siega" (Is 9,2) y "El gozo que me has puesto en el corazón es más grande que el de ellos cuando han tenido una buena cosecha de trigo y de vino "(Sal 4,8).

El retorno como una vida renovada - y esta hemos dicho que es una de las posibles traducciones de la fórmula "sub swot" - la encontramos en el salmo expresada con la imagen del desierto del Negev, la gran zona árida que se extiende al sur del territorio de Israel. A pesar de su sequedad, la poca agua de la lluvia, cuando cae, renueva la vida. Una imagen que hace suya el gran profeta del regreso, el segundo Isaías: "Haré nacer ríos en los cerros más áridos" (41,18) y "Voy a abrir un camino en el desierto y arroyos de agua" (43,19). El seco exilio queda renovado por la acción salvadora de Dios simbolizada por el agua.

Domingo 5º de Cuaresma. 7 de Abril de 2019