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El evangelio que leemos este domingo presenta el contraste entre el hombre rico que no se ve capaz de renunciar a sus bienes y seguir a Jesús y los discípulos que lo han dejado todo y están dispuestos a seguir a Jesús (Mc 10,17-30 ).

En el texto llama la atención que después que el hombre haya dicho: "Todo esto lo he guardado desde mi juventud", Jesús lo amó. Aunque se supone que Jesús ama a los discípulos, los niños que se le acercan o las mujeres que lo seguirán, Marcos no usa nunca una expresión así y en el resto de los evangelios tampoco se le encuentran a excepción del evangelio de Juan donde dice que Jesús amaba a Marta, a su hermana ya Lázaro (11,5). El hombre se ha dirigido a Jesús diciéndole: "Maestro bueno"; a este saludo Jesús corresponde amando y precisamente porque es bueno es capaz de amar.

El hombre que lo tiene todo, que tiene asegurada la vida presente quiere asegurar la vida futura, por lo que pide a Jesús que le diga cuál es el "plus", por decirlo de alguna manera, que hay que añadir al cumplimiento estricto de lo que está mandado para conseguir la vida eterna. Está dispuesto a hacer más. El problema se presenta cuando Jesús explicita cuál es ese "plus" que va más allá del cumplimiento estricto de la ley. Se trata de hacer un proceso sintetizado y condensado en el evangelio de Marcos en unos cuantos verbos: ves, es decir, no te quedes ahí parado, ponte en movimiento, vende lo que tienes, da a los pobres que significa no te quedes nada para ti, y vuelve que equivale a decir: conviértete y sígueme. Cabe decir que el camino que tendrá que hacer el hombre se dirige a Jerusalén, hacia la muerte en el Calvario. Lo que Jesús pide sólo se puede hacer con amor, lo mismo que él ha manifestado al hombre rico. Que el amor a la riqueza tenga más fuerza que el amor de Jesús significa que el atractivo de la riqueza es muy potente, muy poderoso.

En la figura del rico que aferrado a las riquezas abandona el seguimiento a Jesús, Marcos contrapone la persona de Pedro que, hablando en nombre de los doce, reivindica el mérito que tiene haberlo abandonado todo y seguir a Jesús. A primera vista Pedro y los doce forman un grupo modélico, un ejemplo a imitar por quienes en un futuro serán seguidores de Jesús. Pedro quiere hacer ver que ellos han elegido el buen camino.

Que lo hayan dejado todo no es del todo verdad. Es cierto que en el relato de la llamada de los primeros discípulos (Mc 1,16-20) Pedro, Andrés, Santiago y Juan dejan redes, y barcas y se ponen a seguir a Jesús. Pero ellos no han abandonado sus intereses y el deseo de ocupar puestos importantes en el Reino como se verá a continuación, en el episodio en que los hijos de Zebedeo piden a Jesús sentarse uno a su derecha y el otro a su izquierda (10,35-45). En cuanto al seguimiento tampoco este es un seguimiento total y absoluto y sin ninguna condición; tal como se verá en el relato de la pasión Pedro y los doce abandonarán Jesús (Mc 14,50). En todo caso esto será verdad cuando después de la muerte y resurrección de Jesús se constituyan comunidades cristianas dispuestas a hacer suyo el proyecto de Jesús hasta las últimas consecuencias.

Jesús no da la razón ni desmiente Pedro, hace una reflexión que vale para todos. La promesa de recibir cien casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y campos parece exagerada por no decir imposible, pero hay que recordar el pasaje donde Jesús mirando a los que le rodean dice: "Estos son mi madre y mis hermanos. El que hace la voluntad de Dios, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre "(Mc 3,34). En esta perspectiva la familia se amplía hasta límites insospechados. La comunidad se convierte en la familia del que sigue Jesús y todo lo que es de la comunidad es pertenencia también del que sigue Jesús. El enriquecimiento recibido a través de la comunidad seguidora de Jesús es incalculable. Jesús no pide que se abandonen las riquezas para vivir sin nada sino que se abandone una forma de posesión para uso particular a fin de pasar a una forma de posesión que comparte los bienes comunitariamente; se trata de crear una nueva forma de posesión comunitaria de los bienes

Domingo 28 durante el año. 10 de Octubre de 2021