Voleu rebre les notícies?

Subscriviu-vos al butlletí gratuït

En Alejandría entraron en contacto la teología judía y la filosofía griega. Los judíos quisieron establecer contacto con la cultura pagana. Esto explica la existencia del libro de la Sabiduría del que leemos unos versículos en la primera lectura de este domingo (Sv 2,12.17-20)

En el texto se dice que el justo es hijo de Dios. Es un título genérico que se da al justo similar a la expresión que encontramos en la Escritura para designar al pueblo de Israel, "Hijos de Israel" (Ex 19,3; Nm 23,21; Is 27,12; Sl 22,24; 103,7) o "Hijos de Jacob" (Dt 32,9; Jr 10,25; Sal 22,24) o cuando, para designar al colectivo de la comunidad humana, se usa "Hijos de Adán "(Sal 90,3) o" Hijos de Dios "(Dt 32,8; Sal 29,1; 89,7). En ningún caso se trataría de una filiación carnal o biológica y el sentido que tiene aquí no es el que tiene cuando se aplica a la persona de Jesús. Como mucho, en este caso los hijos de Dios, en contraposición a los malvados, serían aquellos que han hecho de Dios el centro de su vida y existencia, entregados totalmente a Él esperan, a la vez, su protección, defensa y beneficio (2 Ma 7,34; Mt 5,9). Los injustos quieren demostrar que Dios no protege el justo y para ello están dispuestos a llegar a las últimas consecuencias.

El tema del justo perseguido es un tema recurrente en la Escritura; lo encontramos en el cuarto canto del siervo del Señor (Is 52,13-53,12) y en el salmo 22. Esta maldad premeditada del injusto contra el justo la encontramos muy bien expresada en el salmo 37 cuando dice: "El malvado intriga contra el justo ... los malvados desenvainan la espada y tensan el arco para abatir al pobre y al humilde, para asesinar a los que van por buen camino. ... El malvado espía al justo y busca llevarlo a la muerte "(37,12.14.32). Los injustos no tienen suficiente con pasar la vida entre banquetes y fiestas desenfrenadas necesitan acosar agresivamente a los débiles sobre todo cuando el sistema de valores de estos les resulta incómodo y pone en cuestión el sistema de valores de los injustos.

Quienes son los justos de quienes habla el texto ?. Para responder a ello puede ayudar considerar que la influencia del helenismo en los ambientes judíos de Alejandría (lugar donde se supone fue escrito el libro) cada vez era mayor; esto podría ser la causa de deserciones religiosas entre los judíos a las que habría que sumar algunas persecuciones por las autoridades helenistas y el desprecio de algunos judíos de tendencias helenizantes que habrían claudicado a la fascinación de una cultura que ellos consideraban superior. El autor del libro de la Sabiduría ofrecería a los helenistas el conocimiento de Dios que tenían los judíos, proponiéndose demostrar la superioridad de la sabiduría israelita por encima de la griega.

Con lo que decimos se puede pensar que el mensaje del libro va dirigido a los judíos fieles, los justos, que vivían en la diáspora de Alejandría y deberían soportar la mofa y la persecución por parte de los judíos renegados. Estos últimos se habrían apartado de las tradiciones paternas y transgredido sin escrúpulo el cumplimiento de la ley; de ahí que no soporten la presencia de los justos que con su comportamiento denuncian todo tipo de impiedad.

No podemos pasar por alto las semejanzas existentes entre el texto que nos ocupa y el pasaje del evangelio de Mateo en el que los sumos sacerdotes, los maestros de la ley y los ancianos se mofan de Jesús diciendo: "Ha confiado en Dios que lo libre si tanto lo quiere. Él que dijo: Soy Hijo de Dios "(Mt 27,43). Los dos pasajes tienen su fundamento en la teología del descrédito del justo, presente, como hemos visto, en el libro de los salmos. Los malvados buscan desacreditar al justo porque, si es así, queda automáticamente justificado su perverso sistema de valores. Si Dios está a favor de alguien, en ningún caso, piensan ellos, lo está a favor de este justo desgraciado. Lo que no saben es que la acción de Dios en favor del justo se moverá por procedimientos muy diferentes a las que los injustos imaginan; nada, por tanto, de intervenciones espectaculares.

Domingo 25 durante el año. 19 de Septiembre de 2021