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Estamos inmersos, estos domingos entre Navidad y el comienzo de la Cuaresma, en la lectura del sermón de la montaña del evangelio de Mateo. El texto de hoy presenta a Jesús como intérprete autorizado de la Escritura judía (Mt 5,17-37).

El texto comienza diciendo: "No penseis que yo vengo a desautorizar los libros de la Ley y los Profetas". La frase es desconcertante si se tiene en cuenta el posicionamiento de Jesús en cuanto al cumplimiento de la Ley. Defiende a los discípulos por arrancar espigas en sábado (12,1-6); cura en sábado (12,10-13); defiende los discípulos que no obedecen el ritual de lavarse las manos (15,1-9); tiene comportamientos ritual y legalmente dudosos: toca un leproso (8,3), toca el cadáver de una chica (9,25), se pone en la mesa con publicanos y pecadores (9,10). Además de esto Jesús es condenado como resultado del cumplimiento de la Ley, si esto es así, como puede ser que ésta sea justa ?, como puede ser que me mantenga su validez ?.

Hay que sumar a todo esto el hecho de que en la comunidad de Mateo fueran a parar escribas y fariseos fugitivos del territorio de Israel, después de la destrucción del templo. Esta comportó la desaparición del culto y del poder de la casta sacerdotal y pasó a primer lugar el valor de la Ley y la influencia de sus intérpretes, escribas y fariseos. El debate sobre el valor de la Ley estaba servido.

El cumplimiento de la Ley judía variaba según las comunidades. En las comunidades donde hubo entrada de cristianos provenientes del paganismo se dejaran de cumplir ciertos mandatos de la Ley. Este fenómeno fue característico de las comunidades lideradas por Pablo. En la comunidad de Mateo los escribas y fariseos adheridos al proyecto de Jesús eran buenos conocedores de la Ley. Es lógico que se preguntaran sobre el mantenimiento de su valor. Tienen algún sentido para los seguidores de Jesús los textos del Antiguo Testamento?

Ante esto emerge con fuerza el pronunciamiento de Jesús. Él ha venido a llevar la Ley a su plenitud. En las narraciones de la infancia, Mateo ha tenido un especial interés en presentar a Jesús como el nuevo Moisés (c.2). La Ley llega al pueblo de Israel mediante Moisés que es el indiscutible intérprete. Ahora el intérprete de la Ley es Jesús con una autoridad que superará incluso la de Moisés porque Jesús la llevará a su plenitud. En la introducción al sermón de la montaña, Mateo presenta a Jesús como un rabino que, sentándose en su cátedra, inicia su instrucción. Es en esta perspectiva que hay que leer el "se dijo ... pues yo os digo". Seis ejemplos que son la ilustración de la enseñanza de Jesús como intérprete de la Ley. "Habéis oído decir", la fórmula marca el punto de partida que siempre es una referencia a un mandato importante de la tradición judía contenido en la Escritura. Una vez expuesto, sigue "pues yo os digo". A partir de aquí comienza la interpretación de Jesús que siempre es una superación del precepto expuesto. Implica llevar este al nivel de la máxima exigencia. Jesús no se queda con el simple cumplir en el sentido de poner en práctica algo que está mandado, va más allá del cumplimiento legalista superficial, lleva lo que está mandado a la plenitud de su sentido, al total desarrollo del contenido hasta penetrar en el sentido de la norma a fin de conseguir hacer realidad la finalidad para la que se ha creado el precepto.

Domingo 6º durante el año 16 de Febrero de 2020.