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El fragmento de texto de la 2ª carta a los Corintios que va desde 10,1 hasta 13,13 se considera una carta escrita por Pablo desde Éfeso en otoño del año 53, de ella leemos unos versículos en la segunda lectura de este domingo (2 Co 12, 7-10). Pablo la escribe a los corintios después de una visita que fue un fracaso. La situación de la comunidad había empeorado. Los misioneros opositores habían tomado empuje y eran más numerosos. Es una carta de defensa de la misión del apóstol, escrita con tensión, emotividad y dureza. Pablo se referirá a ella como la "carta de las lágrimas" (2 Co 2,3-4; 7,8.12).

La lectura comienza hablando de revelaciones extraordinarias. No se trata aquí de la revelación de Damasco (Hch 9,1-18; 22,3-16; 26,9-18; Gl 1,15-17). Hay que pensar más bien en fenómenos carismáticos o experiencias místicas. Los misioneros opositores solían alardear de haber tenido este tipo de revelaciones extraordinarias a fin de impresionar a la gente. Pablo podría haber sido tentado de orgullo y altivez, pero Dios contrastó esta tentación infligiéndole algún tipo de miseria a la que Pablo se refiere como una espina clavada en la carne.

Saber en que consistía exactamente esta espina en la carne ha despertado innumerables propuestas. Espina traduce el término griego "skolops"; se trata de un objeto puntiagudo, afilado como una astilla, aguja o punzón. Se podría interpretar en sentido físico, entonces sería una enfermedad física que causaría dolor; en sentido espiritual serían las persecuciones y obstáculos interpuestos a la misión del apóstol; también podría tener un sentido metafórico en este caso se trataría de la enemistad con los misioneros opositores. Algunos padres de la Iglesia pensaron en tentaciones contra la castidad. Lo más coherente es pensar que se trataba de una enfermedad seria y crónica que Pablo estaba acostumbrado a soportar y que evidentemente le causaba dolor y una debilidad que sus contrincantes aprovechaban para irle en contra.

La mención de Satanás nos recuerda el libro de Job donde Dios da permiso a Satanás para afligir severamente Job probando así la fe de este personaje bíblico (Jb 1,12). Hay que tener en cuenta también que la causa de un mal atribuida a Satanás era normal en la mentalidad hebrea de la época que desconocía las posibles causas científicas de una determinada enfermedad. La finalidad de todo esto es prevenir la actitud de soberbia. Seguro que Pablo conocía que cuando un general vencedor hacía su entrada triunfal en Roma uno de sus esclavos, subido al mismo carro, iba susurrándole al oído: "Memento homo es" recuerda que eres hombre.

La triple oración de Pablo lleva a pensar en la triple oración de Jesús en Getsemaní (Mt 26,36-46 y paralelos); como Jesús, Pablo en las horas difíciles y de angustia, acude a la oración. La respuesta de Dios: te basta mi gracia. Esta palabra traduce habitualmente el término hebreo que expresa la disposición favorable a una acción bondadosa por parte de Dios, sobre todo cuando el favor se dirige a alguien que está necesitado. La situación en que se encontró Pablo es comparable a la del profeta Jeremías cuando se ve acosado por sus enemigos; el Señor le dice: "lucharán contra ti, pero no te vencerán. Yo estoy contigo "(Jr 15,20). Pablo está contento con su debilidad porque sabe que Dios eligió lo débil por el mundo para avergonzar a los fuertes (1 Co 1,27). Jesús manifestó el poder de la debilidad de la cruz cuando ésta se convierte en instrumento de salvación.

Domingo 14 durante el año. 4 de Julio de 2021