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Del salmo 116 se lee un fragmento en la misa vespertina de la Cena del Señor y en este 2º domingo de cuaresma del ciclo B. Los versículos de hoy son: el 10 y del 15 al 19. Hay una serie de temas que se combinan unos con otros; encontramos pequeñas lamentaciones (vv.10b.11b), recuerdo de calamidades pasadas (vv. 3.8), súplicas (vv. 1.2.4), expresiones de una firme confianza en Dios (vv. 5.6.10.15), peticiones de ayuda (vv. 2.7.8.12), reconocimiento del favor divino (vv. 07.08.16), descripción de la situación en que se encuentra el orante (vv. 3.4) diálogo con uno mismo (vv.7-12) y promesas (9.13.14.17-19). Estos son temas característicos de los salmos de acción de gracias que se realiza en el marco de un ritual litúrgico cumpliendo un voto previamente formulado.

"Yo creía aunque decía: estoy afligido en gran manera" (v. 10). El orante piensa y se dice a sí mismo que a pesar de que se encontraba en una situación muy desgraciada no perdió, ni ha perdido la fe. Esto es así porque el verbo "creer" está en relación con el verbo "amar" con que comienza el salmo: "Amo al Señor" Cree porque ama. En el salmo no aparece el arrepentimiento de las culpas presente en otros salmos. El orante no se confiesa culpable de delitos pasados ​​que habrían sido los culpables de una grave enfermedad ni tampoco ha sentido la cólera de Dios. Él ama y se siente leal.

El orante se compromete a cumplir los votos hechos al Señor en presencia de todo el pueblo (v. 14). Los votos son promesas verbales que se hacen a Dios a menudo como respuesta a un don o favor recibido de Dios. La persona que hace un voto puede ofrecer algo o llevar a cabo una acción o hacerla en un futuro. Se supone que una persona que hace un voto cumplirá lo que promete. Hacer promesas o votos es una constante en la cultura universal de todas las épocas y todos los tiempos y el mundo de la Biblia no es ajeno a esta realidad.

La Biblia da noticia del voto del nazireato: "Si un hombre o una mujer se consagra solemnemente al Señor por el voto llamado de nazireato, absténgase de vino y de toda bebida alcohólica: Durante el tiempo de su voto, no se cortará los cabellos; hasta que se cumpla el tiempo del voto que ha hecho el Señor. Durante el tiempo de su consagración al Señor, no podrá acercarse a ningún cadáver. Todo el tiempo que dure su voto de nazireato será una persona consagrada al Señor "(Nm 6,2.3.5.6.8). El libro del Levítico habla de las ofrendas hechas en cumplimiento de un voto (7,16; 22,18). Sansón (Jt 13,3-5) y Samuel son dos personajes que aparecen de la Escritura consagrados a Dios por el voto del nazireato.

No sabemos si el orante en los momentos de máxima dificultad en los que Dios ha guardado su vida de la muerte (v.8) ha hecho algún voto o alguna promesa. Lo que sí sabemos es que quiere cumplirlos de manera pública y notoria porque sabe muy bien lo que está escrito sobre el incumplimiento de los votos: "Cuando un hombre haga un voto al Señor o se comprometa con juramento a cumplir alguna cosa, no puede faltar a su palabra: debe cumplir todo lo que ha prometido "(Nm 30,3) y el Deuteronomio:" Debes mantener lo que voluntariamente has prometido al Señor, tu Dios "(23,24) y Cohèlet dice: "Más vale no prometer que  prometer y no cumplir" (5,4). Seguramente el sacrificio de acción de gracias (v.17) la ofrece el orante como cumplimiento de su voto.

Se puede hacer una lectura del salmo en perspectiva comunitaria. El orante que ha sufrido una situación desgraciada, a punto de llegar a la muerte, se puede comparar al pueblo de Israel que ha sufrido la experiencia del exilio; la mención de la esclavitud es el cautiverio, la ida a Jerusalén es el retorno al país de Israel. Tal como Dios fue bueno con Israel, también lo es con el orante que le da gracias.

Domingo 2º de Cuaresma 28 de Febrero de 2021