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Me van a perdonar el título pero no es el caso. A mí me confirmó mosén Vidal Aunós, quién años después acogió el encierro de inmigrantes en la parroquia de Santa Maria del Pi. Y me confirmó en la parroquia de Sant Medir, en la que se fundó Comisiones Obreras clandestinamente durante el franquismo . Pero resulta que desde este domingo hay unos cuantos jóvenes de Tàrrega que sí que pueden decir, "a mí me confirmó el obispo Xavier Novell".

También pueden decir que en un día significativo en su vida -hoy los jóvenes que se confirman ya saben muy bien lo que quieren- se encontraron a gente gritando en la puerta y rodeados de periodistas. Y aún más, que tuvieron que venir los Mossos para escoltar al obispo que les había confirmado para que pudiera salir del templo con seguridad. Nunca una confirmación, excepto en países en situación de fractura social, había sido tan accidentada .

1. Sea más carca, más progre o más imprudente, es muy grave que un obispo tenga que salir escoltado de una Iglesia. En las imágenes no parece que haya ningún riesgo inminente para su integridad física, pero si los Mossos valoraron que debía que ser escoltado, por algo será. Hemos oído muchas condenas y comentarios a la carta del obispo. Pocas o ninguna por un hecho grave que va contra la libertad de expresión y de movimiento, y de paso contra la libertad religiosa. No se defiende la libertad sexual dejando en un segundo plano otras libertades.

2. Con todas las tonterías que cada día llenan los periódicos sorprende el ensañamiento contra una frase de la Hoja Dominical de Solsona, una publicación de sacristía. Vamos a lo que dice literalmente el texto. Veremos con sorpresa que ni siquiera sale la palabra homosexual, ni ninguna de sus derivadas LGTBQ .... Novell cita literalmente al Papa Francisco cuando dice que es bueno que los niños tengan la figura "de una madre y de un padre, ambos necesarios para su maduración íntegra y armoniosa". Y el obispo de Solsona, añadiendo cosecha propia, se interroga sobre un tema que es competencia de los expertos en psicología. Sobre si la ausencia de la figura del padre puede explicar "el fenómeno creciente de la confusión en la orientación sexual de bastantes chicos adolescentes". Discutible e interpretable, pero de lo que habla es de "confusión en la orientación sexual". Se lo podría haber ahorrado? También. Sobre todo pensando en los padres católicos, apostólicos y romanos que tienen hijos gays y que no han dejado de hacer de padres. Y los aman igual,

3. ¿Justifica una idea discutible manifestaciones (también en sufrió una el obispo de Lleida Miércoles frente a su casa), pintadas en la catedral, declaraciones de persona non grata, comunicados, ruedas de prensa y continuar las demandas de rectificación passados tantos días? ¿Era necesario?

4. La espiral que ha generado todo esto no lleva a ninguna parte. No creo que el prologado silencio del obispo Novell ayude mucho. Pero no creo que le ayude a cambiar de opinión la persecución del colectivo LGTB en todos los actos que presida desde ahora hasta el fin de los tiempos, ni aprederlo como a la mujer adultera. Tampoco tiene lógica que los alcaldes sigan poniendo una frase de la Hoja Dominical en el centro de la agenda política. Ni a Solsona le conviene romper las relaciones con una institución que es de las que da más proyección en la ciudad o pedir que trasladen la sede del obispado a Vic. Por otra parte, si acaba saliendo una foto en el Osservatore Romano de un obispo escoltado por la policía o de unas de protestas en la procesión de Corpus, no ayudará mucho a presentarse como un país civilizado. Más confuso será aún si las protestas resulta que son contra el obispo que públicamente se ha mostrado más soberanista. Aunque una cosa no tenga nada que ver con la otra recuerden que estamos en la era de la postverdad.

Faltan gestos. Poner la polémica en su justa medida y no contribuir a avivar-la. Esto se puede hacer rebajando el tono de las protestas paralelamente a unas palabras del obispo Novell que ayuden a destensar la situación. Un espiral en este tema no hará más felices a quienes optan por la diversidad de orientación sexual ni a los que han optado por recibir el sacramento de la confirmación. Aunque sea contra un obispo que no tiene la buena prensa de los curas progres como el que me confirmó. Una tormenta en una vaso de agua que puede terminar atragantándosenos a todos. Y que nos podríamos haber ahorrado. Ahora habría que reconducirla con serenidad.