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Mensaje de advertencia

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Se habla insistentemente de que en Cataluña se ha producido una fractura, que se agravan los problemas de convivencia, que no se puede andar tranquilamente por la calle, que ni las familias pueden reunirse en Navidad… La lista catastrófica e hiperdramática se puede alargar hasta el extremo, incluido el mensaje real navideño. Se presentan querellas de posibles violencias futuras, que no se producen, porque los hechos desmienten las profecías apocalípticas. No obstante, la máxima polarización está servida.

Hans Rosling, a través de su magnífico libro Factfulness, denuncia que la gente tiene una visión absolutamente equivocada del mundo. También sistemáticamente equivocada, porque la visión que se tiene no está basada en hechos. Los hechos contradicen los relatos, cuyos objetivos no se encaminan a la verdad sino a la obtención del poder.

Analiza lo que él llama diez instintos. El primero: el instinto de la brecha. Rosling contradice con datos la reducción de la realidad a dos extremos y una brecha en medio. Explica, por ejemplo, que dividir el mundo entre países desarrollados y países en vías de desarrollo no se corresponde a la realidad. Justamente, en la aparente brecha están posiblemente la mayoría de los países. En nuestro caso, se ha polarizado la sociedad catalana entre los unionistas y los independentistas, como si en medio no hubiera nadie, que es donde está la mayoría. Se tiene tanto pánico de los hechos que incluso se ha impedido una votación no vinculante. El mayor grito independentista no ha venido de Cataluña. La guardia civil y la policía nacional eran despedidas de sus lugares de origen al grito de: «A por ellos.» Incluso lo cantaban dentro de algunas furgonetas. La brecha entre nosotros (españoles unionistas) y ellos (catalanes independentistas) consagra la polarización. Se trata del huevo de la serpiente de una confrontación, que refleja los errores de una visión equivocada y una manera primitiva de resolver los conflictos. Sustituir la complejidad por esquemas simples y polarizados tiene un precio demasiado alto, pero hay quien está interesado en pagarlo.