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Algofobia significa miedo al dolor, un miedo generalizado al sufrimiento. Vivimos, según el pensador surcoreano Byung-Chul Han en una sociedad paliativa que busca una anestesia permanente. Es decir, los medicamentos que originalmente se empleaban en la medicina paliativa pasan a administrarse en gran escala en personas sanas. Se pretende evitar a toda costa cualquier situación dolorosa. A cualquier precio. Esta exigencia penetra en todos los repliegues de la persona. El sufrimiento, que hay que silenciar, se convierte en tabú. La sociedad se instala en la obligación de ser feliz. Cada uno debe buscar la felicidad en su propia vida, casi siempre desentendiéndose de los demás. La solidaridad se cuartea y se derrumba. Bienestar personal, vida privada, mejora de los estados anímicos. Se desactiva la revolución social que pretende trabajar en las causas de los desajustes sociales y uno se encierra en su propio mundo. No ve más allá. Muchos ideales de crecimiento personal y autorrealización son el reflejo de una huida del dolor. Vivimos con buenas dosis de analgésicos. La pandemia ha puesto en primer plano el afán de supervivencia. Quizás no moriremos de la covid, pero sí de vivir una existencia carente de sentido, que no se atreve a pensar la muerte como culminación de la vida. Reflexiones que contiene La sociedad paliativa de Byung-Chul Han. Una lectura muy recomendable.

En la antítesis de estos planteamientos actuales, cuando tenía 18 años llegó a mis manos un libro de Margarita Teilhard de Chardin, titulado Energía espiritual del sufrimiento, prologado por su hermano Pierre, famoso pensador e investigador, que llegó a escribir: «No hay ningún progreso en el ser sin algún misterioso tributo de lágrimas, de sangre y de pecado». Frase que esculpí en mi memoria. Margarita, dialogando con Serafina, dice: «Los santos no buscaban el sufrimiento sino la voluntad divina». Este año comienza la cuaresma el 2 de marzo con la celebración del miércoles de ceniza. Una nueva oportunidad para afrontar sin tapujos la algofobia dominante, descubrir la energía espiritual del sufrimiento y aumentar la Conciencia.

Lluís Serra i Llansana – CC – 27 de febrero de 2022 – núm. 2214 – pág. 23.