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Cuando el calendario enloquece

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Si alguien nos pide que recordemos la semana pasada, seguramente pensaremos en el Lunes de Pascua y la mona, es posible que alguien haya recibido una rosa o un libro. Quizá hayamos felicitado a las Montserrats y Jorges conocidos, e incluso puede ser que alguien haya estado en una mesa electoral.

Ahora bien, si alguien ha estado atento a las celebraciones litúrgicas, se habrá dado cuenta de que la Virgen de Montserrat y san Jorge (solemnidades en las diócesis de Cataluña), no se han celebrado litúrgicamente en los días 27 y 23 de abril, sino en los días 30 de abril y 1 de mayo respectivamente. A medida que avance el año, veremos que hay más cambios y por eso nos puede parecer que el calendario enloquece. A pesar de todo, estos cambios nunca son en vano. Estad atentos porque ahora os lo explicamos.

El porqué de estos cambios

En este caso, el motivo es que la fecha del día de Pascua (recordamos que cada año varía) ha provocado que estas solemnidades coincidieran con un tiempo especial. ¿Qué quiere decir esto? El tiempo de Pascua, en cierto modo, se puede dividir en tres etapas: la primera es la Octava de Pascua; y la segunda y la tercera las explicaremos más adelante para no liarnos wink

La Octava de Pascua comprende 8 días (de ahí el nombre), desde el Domingo de Pascua hasta el Segundo Domingo de Pascua, ambos incluidos. Es decir, este año ha empezado el día 21 y ha terminado el día 28 de abril. Son unos días dedicados a vivir más intensamente este tiempo litúrgico, es como un único día de fiesta o una extensión del propio Domingo de Pascua; y en ella no se celebra más que Pascua.

En los evangelios de estos días se repasan las diferentes apariciones de Jesús resucitado a sus discípulos. Y las celebraciones se terminan con el doble aleluya: “Podéis ir en paz, aleluya, aleluya. Demos gracias a Dios, aleluya, aleluya”.

¡Aleluya, aleluya!

Como se puede ver, la liturgia nos brinda diferentes oportunidades para celebrar y vivir uno de los elementos más importantes de nuestra fe. La Octava ya ha pasado, pero todavía queda mucho tiempo y muchos momentos para celebrar la Pascua. Así pues, os animamos a participar intensamente de las celebraciones de estos días.

¡Feliz Pascua!