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“Los conventos vacíos no deben servir a la Iglesia para transformarlos en alojamientos y ganar dinero. Los conventos vacíos no son nuestros, son para la carne de Cristo, que son los refugiados” (Papa Francisco. Visita a un centro de ayuda a los refugiados. Roma, 10 septiembre de 2013)

Este fin de semana he empezado a dar las clases de la asignatura "Medios de Comunicación Social y Pastoral" en el IREL y, aprovechando la ocasión, este sábado por la mañana he aprovechado para participar en la jornada de puertas abiertas de los Hogares del Seminario de Lleida. Ha sido una visita de una hora y pico que ha comenzado en la azotea y ha terminado en la sala comunitaria que compartirán las 19 familias acogidas en planta primera, donde Ramon Prat y Carles Sanmartín nos han hecho una explicación general de la evolución del proyecto y de cómo este comenzará a recibir familias, 6 para empezar, la segunda quincena de abril.

El proyecto se inicia en diciembre de 2012 por la Diócesis de Lleida con la cesión de un ala del edificio del seminario - que se encontraba semivacío ya que los seminaristas residen en el Seminario Interdiocesano de Barcelona y la otra ala acoge el Instituto Superior de Ciencias Religiosas -, llevándose a cabo por más de 80 voluntarios y la colaboración de diversas entidades, instituciones y empresas. Además de construir 19 pisos sociales para familias desahuciadas o en situación de precariedad, la propuesta solidaria promueve el empoderamiento de las familias que participan en el proyecto. Para su gestión se ha creado una fundación que también tiene como tarea el acompañamiento de las familias y su reinserción social, que se divide en seis comisiones de trabajo realizada por voluntarios profesionales: técnica, social, jurídica, económica, comunicativa y actividades de difusión. Se espera que en 2015 sea ya una realidad.

Referente al proyecto arquitectónico, éste pretende ser un modelo de vivienda solidaria, participativa y sostenible en el cual el eje central sean sus usuarios. Para ello, el equipo de arquitectos – formado por Ramon Maria Reig, Albert Reig, Ángel Biurrun y Fco. Javier Augé  – ha ideado una tipología de vivienda que consta de un espacio de cocina-comedor, dos o tres habitaciones y una zona de baños que se complementa con cuatro lavanderías comunes, una sala polivalente y un par de despachos.

En la planta baja no se prevé actuación porque está previsto que aloje el archivo y la biblioteca del Instituto Superior de Ciencias Religiosas, a parte de la rehabilitación del núcleo de escaleras al cual se incorpora un ascensor adaptado que llega hasta cubierta. En la planta primera se alojan cuatro viviendas, dos de tres dormitorios y dos de dos dormitorios, a parte de una zona comuna y oficinas de gestión del edificio. En las tres plantas superiores se distribuyen, por planta,  cinco viviendas, tres de tres dormitorios y dos de dos dormitorios. Esta nueva distribución se realiza de manera que afecte lo menos posible la estructura existente y también los agujeros de fachada. Cada planta cuenta con una zona común para lavadoras y secadoras al lado de la escalera general. De esta manera se evita disponer de estos equipamientos dentro de los alojamientos.

La distribución existente de huecos en fachada es muy ritmada y con unas dimensiones de agujero que permite una adaptación a los intereses de la nueva distribución. En este sentido se propone la división de las carpinterías por la mitad para poder hacer una más cuidadosa distribución de los espacios.

Por lo que respeta a la cubierta existente, encontrándose en buen estado de conservación, no se ha intervenido en cuanto a construcción pero sí se ha realizado la impermeabilización por encima de la existente, con protección para poder ser transitable.

En una diócesis más bien pequeña como es el caso de Lleida, el proyecto ha sabido canalizar y aunar las fuerzas eclesiales y civiles dando respuesta integral a la evangelización, pues trata con acierto el anuncio de la fe juntamente con la dimensión social, pastoral y familiar. Son infinidad las muestras de apoyo que ha recibido la iniciativa así como también han sido múltiples las actividades que se han desarrollado en diferentes ámbitos para buscar la financiación del proyecto: desde obras de teatro escolares a exposiciones y venda de obras cedidas por diversos artistas locales, entre los cuales cabe mencionar especialmente a Amadeu Bonet, que ejerce también como profesor en el Instituto Superior de Ciencias Religiosas-IREL. A resultas de todo ello, no es de extrañar que el mismo Papa Francisco, al conocer el proyecto por manos del obispo Mons. Joan Piris, lo avalase incondicionalmente con un "¡Adelante, adelante! Cosas como esta son las que necesitamos hoy en día".