Voleu rebre les notícies?

Subscriviu-vos al butlletí gratuït

Galería de imágenes

La Chapelle Notre-Dame-de-la-Sagesse (Nuestra Señora de la Sabiduría), es un templo parroquial obra del arquitecto Pierre Louis Faloci, consagrada en 2000 por el arzobispo de París Aron Jean-Marie Lustiger. Se encuentra en la Place Jean Vilar 2, en el nuevo barrio creado al borde del imponente intervención de la Biblioteca Nacional de Francia, de Dominique Perrault. El edificio se encuentra en una esquina del patio interior de los jardines dedicados a James Joyce. No hay ningún otro equipamiento situado en la plaza y su visibilidad está bien marcada por las dos paredes perpendiculares y exentas de ladrillo que se alzan en la esquina a modo de campanario. El acceso cuenta con un porche en forma de lámina de hormigón que se avanza hacia la calle peatonal y acoge a los peatones. La rojez del edificio contrasta con las nuevas viviendas y edificaciones marcadas por el uso de arquitectura blanca. Asimismo, todo el edificio es un constante juego entre unas marcadas líneas verticales y horizontales, referencia a la dimensión espiritual y terrenal de la propia comunidad cristiana. Si bien este juego de planos podría hacer referencia a una arquitectura similar a la de Mies van der Rohe, el interior de la capilla se refiere a la manera de iluminar el espacio más propio de Le Corbusier en la Capilla de Ronchamp, donde la luz entra bañando las paredes, de forma indirecta. La austeridad interior le da un cierto aire austero, intencionadamente cisterciense.

Una vez accedemos al espacio interior o nave, después del cuidado espacio de acogida (o nártex), este sorprende por su asimetría. A la izquierda encontramos un espacio vacío protegido por una ligera barandilla metálica, mientras que a la derecha encontramos diez bancos en disposición lineal mirando hacia un presbiterio corrido en el fondo. Todo el suelo de la nave presenta una ligera inclinación descendente hacia el presbiterio, el cual estará iluminado por un lucernario cenital superior, produciendo un movimiento ascendente en el usuario. El espacio vacío tiene cuatro plataformas, correspondientes con la estructura muraria de hormigón, que alberga cuatro elementos capillas laterales (recuperamos las capillas laterales después del CVII?) Dedicadas, por orden descendente hacia el presbiterio, el baptisterio, la mesa de los santos óleos , el cirio pascual y el manto blanco (vestido de los bautizados y símbolo de la resurrección). Este recorrido lateral culmina con la imagen de la Virgen de la Sabiduría dentro del presbiterio, al lado del sagrario, como quien acompaña un recorrido iniciático. Todas estas capillas tienen un paño de vidrio de fondo, pero no se puede ver desde fuera porque un muro "flotante" de ladrillo, separado del templo por una lámina de agua, priva la visibilidad desde el parque. Opuesta a esta cerradura vidriada, en la pared que acompaña a la comunidad dispuesta en los bancos, encontramos siete estrechas aberturas verticales, correspondientes a las siete palabras de Cristo en la Pasión, que tampoco tienen visibilidad directa desde la calle porque están protegidas por " cajones flotantes "de ladrillo que se abren en otra dirección. En cuanto al presbiterio, éste coge prácticamente la totalidad de la pared opuesta al acceso. Se caracteriza por una alargada y estrecha abertura horizontal bajo la que cuelga todo un mural dorado (símbolo de la resurrección) y da fondo al altar. Sobre él se dispone una cruz griega.

En definitiva, resulta una nueva construcción sacra interesante tanto por su relación con el entorno (significativa pero sin caer en el monumentalismo), por la atmósfera de recogimiento interior y por su distribución interior. Todo ello con un estudio de la luz muy cuidadoso.