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Empiezo a escribir esta entrada estando aún en Valladolid, donde la Fundación Edelvives me ha invitado a participar en la "XIV Jornada de Pastoral Escolar de Castilla y León" para hablar sobre "Espacios con sentido" (charla adjuntada). Antes de ir hacia el lugar, había una iglesia que tenía que visitar "sí o sí": la iglesia del Colegio Apostólico "Virgen del Rosario" de los PP. Dominicos, diseñada por Miguel de Fisac ​​en 1951. Cuando lo he comentado a los asistentes de la jornada se han mostrado extrañados porque, hoy en día y como suele ocurrir desgraciadamente con la arquitectura religiosa contemporánea, no les parece que tenga nada especial. Pues bien, resulta que este es uno de los primeros referentes de arquitectura religiosa moderna en España, "de manual", galardonada en 1954 por el Concurso Internacional de Arte Sacro de Viena. Se nota que es una iglesia preconciliar, pero con toda la modernidad que podía en ese momento. El uso del ladrillo y el efecto, impactante, de la luz al presbiterio me recuerdan las obras de Enric Comas sj.

Saliendo de la iglesia, he mirado el interior y el exterior del conjunto del colegio y me he dado cuenta de que, si en ese mismo momento se me apareciera en Miguel de Fisac, DEP, no desentonaría ni lo más mínimo; todo está igual que en los años cincuenta. Sí, señores: hay que hablar de espacios con sentido y de nueva evangelización, y con urgencia.

[Nota de ambiente: Ya estoy en el Avant dirección Madrid. Muy poca gente en este vagón que vuela como una flecha por la sublime plana castellana]

Tengo bien presente la citación, tan en boca de todos, del Francisco sobre la Iglesia de puertas abiertas: «La Iglesia está llamada a ser siempre la casa abierta del Padre. Uno de los signos concretos de esta apertura es tener los templos con las puertas abiertas» (Evangelii Gaudium 47). En el ámbito educativo, las "puertas abiertas" evocan de forma automática las "Jornadas de puertas abiertas" que sufren el conjunto de docentes cuando llega la precampaña de matriculaciones para el próximo curso escolar. Lo curioso de estas jornadas de puertas abiertas es que, en las escuelas concertadas confesionales, se muestra antes una reforma de los laboratorios que los oratorios escolares. Parece que el hecho religioso "no vende" y, de este modo, se esconde precisamente el rasgo diferencial de la institución educativa. Me consta de una escuela que, incluso, esconde los distintivos religiosos de las aulas, que es ya el colmo del "harakiri institucional".

"Ora et labora", dice la regla de San Benito. Evidentemente queremos unos laboratorios dignos para la escuela, pero el espacio escolar en su conjunto también es un laboratorio para la educación en el trascendente, un "ora-LAB" para decirlo en terminología de marketing educativo. Sólo hay que recordar aquella reflexión de la filósofa Simone Weil sobre la relación entre los estudios cristianos y la oración: «La clave de una concepción cristiana de los estudios es que la oración está hecha de atención. La oración es la orientación hacia Dios de toda la atención que el alma es capaz. La calidad de la oración está para muchos en la calidad de la atención » (recogido de" A la espera de Dios").

[Nota de ambiente 2: Ya he llegado a Segovia ... "donde efectuaremos una breve parada"]

Lo dicho, hay que actuar en los espacios escolares, y hay que hacerlo con sentido; un sentido que contemple algo más que el todopoderoso criterio económico, que ya se da por sentado; un sentido que contemple también algo más que la última moda pedagógica de la demolición sistemática de los tabiques; un sentido en definitiva evangelizador, que dote el espacio con una narración y un horizonte. ¿Esto incluye las capillas escolares? Sí pero, así como se suele presentar todo el espacio escolar como otro maestro que educa, también el espacio puede ser un catequista que propone un estilo de vida alternativo al alumnado. Podemos poner pósters, pero aún mejor es pasar del espacio meramente informativo al espacio mistagógico, que es jugar ya en la liga de la innovación evangelizadora.

[Nota de ambiente 3: Llegando ya a Madrid-Chamartín ... tendremos que prepararnos para dar el salto subterráneo a Atocha para tomar el próximo tren. Más vale que vayamos terminando]

Para todo ello, y ya acabo esta entrada que sale "a chorro", no siempre se necesitan grandes cantidades de dinero. A veces se pueden hacer actuaciones superficiales, es decir, que traten sólo la piel del espacio; otras se puede pensar en un determinado mobiliario; otras será la creación de espacios "especiales" (digamos de "interioridad") ... los ejemplos exitosos o sugerentes ya existen (Capilla de Pilarín Bayés, el "bosque mágico" del Colegio San Ignasi-Sarrià, las intervenciones de On-Diseño para La Salle, la reforma del espacio de infantil del Colegio Montserrat, o algunas de las intervenciones que hemos desarrollado desde el despacho T113-Taller de Arquitectura para Lestonnac), pero a veces es necesario un cierto acompañamiento que ayude a la comunidad educativa a formular un "plan-espacial-pastoral". Esta es la tarea que quiere desarrollar la Fundación Edelvives y con la que también colaboramos desde el despacho. Venga ... ¿Quién se anima a hacer un LAB-Oratorio escolar?