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"El arquitecto tiene una responsabilidad que él mismo desconoce porque con sus obras condiciona nuestra manera de relacionarnos y convivir"

"La mediación con el tiempo y el espacio no es meramente natural, sino que está íntimamente relacionada con el sentido. "

"No entramos a un templo para escuchar misa, sino para entrar en el cielo"

"La liturgia viola el mundo y lo traspasa"

"Los arquitectos que no trabajan las proporciones hacen arquitectura fallida, y un templo mal hecho hay que cerrarlo cuanto antes. "

(A) Estas son algunas de las frases, tomadas al vuelo, de la charla magistral que impartió Gaspar Martínez Larrinoa, del obispado de Bilbao, titulada "Liturgia cósmica,
El espacio sagrado ayer y hoy "
, que tuvo lugar dentro de la tercera sesión del seminario sobre patrimonio sacro de la Fundación Joan Maragall. La impresión general de los asistentes fue gratamente positiva y no era para menos, porque Gaspar Martínez hizo una exposición nuclear del sentido de la arquitectura religiosa que fue desgranando y concretando hasta hacer una lectura comparada y bastante exhaustiva de dos templos parroquiales de su obispado: San Vicente Mártir de Abando (s. XVI y XVII) y el nuevo conjunto parroquial de Santa María Josefa, en Miribilla (2008). No llegamos a hacer un "Learning from Las Vegas" (Robert Venturi) pero sí podemos afirmar que tenemos mucho que aprender del obispado de Bilbao.

Dado mi interés por la arquitectura religiosa contemporánea compartiré sólo algunos datos breves de la iglesia de Miribilla. De entrada hay que notar que el proyecto fue fruto de un concurso restringido del obispado de Bilbao, un hecho desgraciadamente escaso en nuestro país. Hay que tomar nota de la forma de proceder, ya que los despachos a los que se invitó a participar en el diseño de los dos nuevos centros parroquiales recibían ya una dotación económica sólo por el hecho de participar que, al menos, cubría los gastos de el trabajo hecho. Además, los proyectos fueron posteriormente expuestos, lo que es ya todo un reconocimiento a la labor de los arquitectos. El concurso se llevó a cabo en 2004, lo ganó el despacho "IMB arquitectos", siendo una obra seleccionada para la XI Bienal de Venecia de Arquitectura Internacional (2008).

La planimetría general del centro parroquial tiene una forma aproximadamente romboidal que se adapta a la forma urbana sin pared medianera salvando una topografía muy accidentada en su extremo oeste. Jugando con el tema de la orientación propia de los templos cristianos, es en este saliente angular donde se dispone el nuevo campanario que actúa como hito visual lumínica a modo de faro suspendido, mientras que el resto de la volumetría resto baja a excepción del lucernario del baptisterio.

El acceso viene significado por un espacio alargado y porticado que comunica todas las actividades del centro, desde los despachos o la capilla del santísimo en un extremo, el baptisterio como espacio previo de acceso a la nave principal o bien las salas en su extremo opuesto. La iluminación de la nave principal queda señalada por un gran y moderno vitral corrido en altura donde se ha tratado el color a partir de los diferentes tiempos litúrgicos. La visión de la nave finaliza con un retablo que incorpora el dorado típico de los retablos barrocos en una composición abstracta. Este gran vitral en altura de la nave es el que posteriormente enlaza en vertical con el campanario. En la fachada opuesta se practican unas finas aberturas lineales en horizontal y vertical que, retroiluminadas, forman la cruz, símbolo que denota el carácter sacro del edificio de cara al barrio.

NOTA: Por cierto, ya podemos adelantar que encontrará esta ponencia, condensada por los coordinadores del seminario y revisada por su autor, el primer número de 2016 de la revista Qüestions de Vida Cristiana, que irá dedicado íntegramente a la arquitectura religiosa contemporánea y contará con artículos de Bert Daelemans sj, Andrea Longhi, Eduardo Delgado Orusco o Esteban Fernández Cobián, entre otros.