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(Ateneu Universitari Sant Pacià) El curso académico 2021-2022 ya está en marcha en el Ateneu Universitari Sant Pacià (AUSP), que engloba las facultades de Teología y Filosofía, la facultad Antoni Gaudí y el Instituto de Liturgia ad instar Facultatis. Este martes 5 de octubre ha tenido lugar el acto de inauguración, que ha comenzado con la celebración de la eucaristía, presidida por Bernardito Auza, nuncio apostólico en España y Andorra. A continuación, en el Aula Magna ha habido una sesión académica, que ha sido presidida por el cardenal de Barcelona y Gran Canciller de la AUSP, Juan José Omella, y al que han asistido los obispos de las diócesis catalanas.

Durante su intervención en el acto, Armand Puig, rector del AUSP, ha comunicado que la Congregación para la Educación Católica acepta la enseñanza a distancia aplicable, con ciertas condiciones, a todos los centros eclesiásticos que estén preparados técnicamente para emitir una señal vía streaming, y que, por tanto, las cuatro facultades de la AUSP -que han adecuado aulas y departamentos-, también el CETEM de Mallorca y la mayoría de Institutos Superiores de Ciencias Religiosas que dependen de la FTC, ya pueden ofrecer formación académica en la modalidad online.

Haciendo el repaso del curso anterior, Puig ha recordado las jornadas celebradas a raíz de la aprobación de la ley de la eutanasia, en colaboración con el Institut Borja de Bioètica, en las que "se dio una palabra de clarificación sobre el valor de la vida y la dignidad de la muerte, contempladas desde el Evangelio de Jesús". Y también ha hecho referencia a la segunda jornada académica para conmemorar el 25 aniversario del Concilio Provincial Tarraconense (1995), "evento sinodal y, en este sentido, expresión de la sinodalidad de la Iglesia".

El rector de la AUSP ha anunciado igualmente que del 26 al 28 de octubre tendrá lugar la segunda parte del Congreso Internacional 'Las heridas y las esperanzas de un mundo enfermo a la luz de la teología de la encarnación', que se centrará en el tema: 'el Dios encarnado como generador de cambio en la historia humana'. Un congreso que "constituye una respuesta hecha desde la teología de la encarnación, desde el arraigo en la historia del mensaje cristiano, que proclama la presencia concreta de Dios en la historia humana".

Por otra parte, el AUSP se hace cargo de la revista Actualidad bibliográfica de filosofía y teología, creada en 1964 en las facultades de Teología y Filosofía del Centro Borja de Sant Cugat del Vallès. "Este proyecto -ha afirmado Puig- debe beneficiar tanto a los profesores encargados de seleccionar los libros y reseñarlos, como a los destinatarios de la publicación que tendrán una amplia panorámica de novedades bibliográficas en campos diversos de la investigación en ciencias eclesiásticas". El director de la revista es Joaquim Blas.

Finalmente, el rector de la AUSP ha recordado que "nuestro centro universitario, fiel a la constitución apostólica Veritatis gaudium, se quiere colocar en ese campo que el papa Francisco llama 'la elaboración de nuevos paradigmas', mucho más allá de 'la nueva normalidad', la cual viene a ser la repetición de lo que ya se conoce y que ha dado un resultado del todo insuficiente".

Lección inaugural a cargo de Maria Garganté

La lección inaugural del curso 2020-2021 ha estado a cargo de Maria Garganté, profesora de la Facultad Antoni Gaudí (FHEAG), con el título: 'Paisaje espiritual en la Cataluña del barroco: reflexiones sobre arte y patrimonio'.

Garganté reivindica el legado de la época del barroco en nuestro país, que "fue menospreciado durante mucho tiempo, en parte, por la mitificación que se hizo del románico como estilo artístico vinculado con el nacimiento de Cataluña como nación. En cambio -ha afirmado-, el barroco siempre se asoció a la decadencia política y cultural del país, afirmación que es del todo inexacta".

"Se trata de una manifestación artística de una gran vitalidad, encarnada, por ejemplo, en los magníficos retablos como el de Arenys de Mar, Cadaqués o el Miracle (Solsonès), y que hoy constituyen casi excepciones porque la mayoría se perdieron durante el derrumbe que supuso la Guerra Civil. El retablo era un elemento pedagógico y persuasivo a la vez, que tanto podía contar historias de manera clara y didáctica, como dejar boquiabiertos a los fieles con grandes escenografías y figuras rutilantes. También cabe destacar que en Cataluña hay ejemplos de gran calidad arquitectónica entre las iglesias barrocas, como los grandes templos casi catedralicios que tenemos en las comarcas de Ponent y en las Tierras del Ebro y un rasgo significativo a la hora de señalar la importancia del barroco en el imaginario catalán -a veces de manera inconsciente- es el hecho que el perfil de muchas poblaciones es un perfil "barroco", definido sobre todo por la presencia del campanario, pero también debido a que será durante esta época que se acaban de configurar los núcleos históricos de la mayoría de nuestros pueblos", argumentó.

Finalmente, Garganté ha subrayado que "hay un Gaudí barroco, tal y como se pone de manifiesto en la Casa Calvet. De hecho, en Reus, Antoni Gaudí había conocido el camarín barroco del santuario de la Virgen de la Misericordia, de la que era un fervoroso devoto. Este camarín debía ser el más suntuoso de los camarines barrocos de Cataluña y el propio Gaudí proyectó una nueva fachada para el santuario, que no se llegó a construir. El eco del barroco se mantiene en la fiesta, sea el Corpus o la Semana Santa -con múltiples manifestaciones que van desde la Danza de la Muerte de Verges (que es barroca y no medieval) hasta las procesiones-, siendo interesante la incorporación de cofradías andaluzas en las grandes ciudades del área metropolitana, que han aportado una estética de origen que bebe plenamente del barroco. En cualquier caso, el arte barroco supo conectar con la sensibilidad de la población, de forma que fue un “estilo de larga duración” y que, incluso hoy, artistas contemporáneos como Perejaume reivindican su papel germinal en el arte de vanguardia”.

Garganté es doctora en geografía e historia (historia del arte) por la Universidad de Barcelona (2003). Ha obtenido también el diploma de Postgrado en Interpretación Ambiental y del Patrimonio por la Universitat Oberta de Catalunya (2007), el Máster en Estudios de las Mujeres por el Centro de Investigación Duoda de la Universidad de Barcelona (2000) y el Máster en Antropología y Etnografía de la Universidad de Barcelona (2015). Actualmente es profesora lectora de la Universidad Autónoma de Barcelona y profesora extraordinaria de la Facultad Antoni Gaudí de Historia, Arqueología y Artes cristianas (AUSP). Sus líneas de investigación son: arte y arquitectura de época moderna en Cataluña, religiosidad popular en la época del barroco, arte barroco colonial e historia del arte y género.