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(Laura Mor –CR) Correr o salir a caminar es una moda indiscutible de nuestros tiempos. Por ocio, por salud y a menudo también para batir records personales. Pero este domingo San Juan de Dios ha dado un giro a cualquier propósito individual y ha convocado 10.000 participantes en una carrera que tenía una meta colectiva bien concreta: recaudar fondos para los nueve centros sociales de la institución y sensibilizar de sus proyectos de atención a personas sin hogar, con problemas de salud mental, con dependencia y niños hospitalizados. Hemos ido a Vallvidrera para hablar de ello con un hermano de San Juan Dios y con el responsable de la acción social de la orden.

La segunda edición de la Barcelona Magic Line ha conseguido doblar el número de inscritos. La organización ha recaudado 202.000 euros gracias a las aportaciones de los equipos, que se han movilizado con diferentes actividades previas de concienciación. Nos habla en este vídeo uno de los participantes, el hermano Eduardo Ribes, miembro del Consejo Provincial de la Orden Hospitalaria San Juan de Dios; y también el director de la Obra Social de San Juan de Dios, Oriol Bota.

Ribes ha reivindicado la caminata como una ocasión para recordar que "estamos pasando por una situación en que aún sigue habiendo mucha gente en la cuneta de la vida". El hermano de San Juan de Dios también se ha referido a las palabras de Jesús al explicar la parábola del buen samaritano y como atiende a los que quedan en los márgenes – "Ve, y haz tú lo mismo"– y ha querido animar a todos a implicarse con los más vulnerables.

La carrera debe ser "un motor" para los proyectos solidarios de San Juan de Dios, recuerda Bota. Y ha descrito la iniciativa como un ejemplo que demuestra que tenemos "una sociedad civil muy estructurada y muy responsable y participativa".